Portal Patagonico
Número 63

A POCO DE CUMPLIR 10 AÑOS: Repasamos la historia de Los Colifates, la primera murga de El Calafate

Se formó poco antes del carnaval de 1999. Al principio eran unos 6 o 7 locos que habían venido de Buenos Aires y extrañaban la idea de pertenecer a una murga. Hoy desfilan para primavera o para el carnaval un promedio de unas 60 personas, sin embargo reconocen que el camino fue largo y que al principio costó que este movimiento se instale en el pueblo.

El Calafate (PP). Esta nota surge ante un error, ya que el día de la primavera el locutor del acto dijo por los parlantes que Los Colifates cumplían ese día 10 años. El dato fue un disparador natural para ir a su encuentro y conocer un poco de esa larga historia que duerme entre los tambores. Matías Rodo, Yanina Guar y Laura Guzzini aceptaron la reunión y explicaron a Portal Patagónico que en realidad cumplen la década un par de semanas previas al carnaval de 2009. En ese momento surgió la idea de que más allá de la fecha exacta, lo medular pasaba por otro lado: ¿Cuánto sabemos de la murga local que acompaña las fiestas populares del pueblo año a año? Y la realidad es que muy poco.
Matías Rodo, uno de los llamados socios fundadores, cuenta que “La idea de hacer una murga en El Calafate fue un poco dejar de extrañar Buenos Aires y seguir haciendo lo que hacíamos allá. Se arrancó con un zurdo y un bombo con platillo, tratando de convocar a gente nueva. En ese momento había en el pueblo unas 4 mil personas. Costó un poco, pero hoy podemos decir que estamos pisando los 10 años”. Fue una primera presentación de unos pocos que incluso salieron sin uniformes, porque simplemente no los tenían. Yanina Guar, que se sumó a los 12 años y hoy tiene 22, recordó: “Yo los vi cuando era chica y me sumé enseguida, eran re pocos en ese momento, unos 6 o 7 nada más. Me acuerdo que fue en una fiesta para el día del niño, en el gimnasio y me sumé y no paré más”. Como ella luego fueron muchos más.
Matías se acuerda y agrega: “Antes se ensayaba en la plaza y en el micro cine, hasta que en el 2000-2001 nos abrió las puertas la EGB Nº9, y queremos agradecer mucho a la cooperativa de la institución, porque hace 6 o 7 años que estamos ahí y nos sentimos ya como en nuestra casa, porque ahí también le damos la merienda a los chicos. Tenemos una muy buena disposición de la escuela para con la murga, y desde el principio no se nos abrieron las puertas fácilmente en la localidad”. En este sentido Laura comenta que “la relación con la sociedad siempre fue complicada, el hecho de poder integrarnos. Hace 10 años cuando se comenzó con esto que acá eran 4 mil personas, la mayoría de la gente era del lugar, gente del frío y que no estaba acostumbrada a algo así. Costó un poco que se acostumbren a ver tanto color, tanta gente bailando, cantando y haciendo el ridículo pintados y disfrazados. Recién ahora se empieza a aceptar el tema. Yanina es la única nacida en El Calafate que empezó desde el comienzo y que aún está en la murga”.

La elección de los colores y un par de anécdotas
En una murga la elección de los colores que la representa siempre es importante y cada uno de ellos tiene un sentido especial. Matías Rodo nos explica que también se debió a un error. “Como iba a ser la primera murga de El Calafate, decidimos que íbamos a utilizar los 3 colores primarios. Martín que había viajado a Buenos Aires trajo el verde en vez del azul y quedó así porque la tela ya estaba comprada”, afirma. Laura agrega: “Después vino el himno de la murga que dice: La sangre (rojo), el sol (amarillo) y la naturaleza (el verde), le dieron los colores. Es decir que nos identificamos con ellos y los hicimos nuestros”.
Por otro lado Matías relata a Portal Patagónico que a los largo de los años “hay muchas anécdotas, acá en carnaval por más que es verano hace frío muchas veces, por ejemplo una vez en Río Turbio nos tocó desfilar abajo del agua a las 12 de la noche”. Laura agrega: “Y el carnaval de 2007, casi nos lleva el viento. Ese día pensamos que la gente se iba a ir, pero al final se quedaron todos hasta el final del carnaval. A medida que pasan los años la convocatoria va creciendo de a poco. También debe tener que ver con la cantidad de gente que llega al pueblo, se va sumando gente”.

El reconocimiento
Luego del desfile de primavera Los Colifates se sorprendieron con un grato reconocimiento del Municipio local y con una donación de 2 mil pesos para la continuidad de la murga. Matías Rodo aseguró: “Estamos muy contentos con el reconocimiento que se nos dio para la Fiesta de la Primavera de este año. Realmente no lo esperábamos, estamos muy contentos con el aporte financiero porque nos va a servir para comprar más tela, para comprar más instrumentos, y demás. El primer año salimos sin trajes, cada uno sacrificó un pantalón y una remera. Después se hicieron los primeros trajes como pudimos y después con una donación de la Cooperativa Telefónica, cuando vino León Gieco para el aniversario, ellos nos convocaron y nos pagaron con 70 metros de tela, que realmente es un montón de plata. Con eso se hicieron muchos trajes nuevos con la señora de Titarelli”, recuerda. Laura agrega: “Creo que el dinero que recibimos es el primer reconocimiento importante, también las palabras que se dijeron fueron muy importantes para nosotros”. En este sentido Matías afirma: “Es el primer año que vemos que el sector privado ha ayudado tanto a la murga y también a las carrozas. La murga tiene que agradecer a las empresas que la apadrinaron para esta primavera, que son: Ferrari, Chuar y Papelera RG. Además Ferrari también nos ayuda todos los fines de semana para que podamos darles la merienda a todos los chicos después del ensayo”.

Sin límites de edad
La murga ensaya todos los sábados a partir de las 12.30 horas en el gimnasio de la EGB Nº 9 y duran alrededor de dos horas. En este sentido Yanina Guar comenta que “La inscripción sigue abierta todo el año y que no poseen límites de edad”. En este sentido Laura comenta que “tenemos a la nena de Ezequiel, Laurita, que tiene 1 año y medio y ya nos acompaña en cada desfile. Incluso ya tiene un traje con flecos”. Por otro lado Matías afirma: “Hasta los 4 años tienen que venir con alguno de los padres, ya si son más grandes pueden quedarse solos. Aún no tenemos gente grande en la murga, como pasa en otros lados que hay integrantes de más de 60 años. Pero las puertas están abiertas, será cuestión de que se anime alguno nada más”.

Publicado Lun 29 de Septiembre 2008 - 09:37 | índice de notas

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