La obra está ambientada dentro de la Cueva de las Manos y utiliza fragmentos de distintas leyendas de los pueblos originarios para darle vida a distintos muñecos gigantes que se mezclan con personajes reales. Gracias a la Asociación de Amigos de la Bliblioteca Hilarión Lenzi, quién contó con el apoyo de la Fundación Banco Santa Cruz, se pudo concretar esta segunda gira por Santa Cruz que incluyó tres nuevas localidades: Puerto San Julián, El Chaltén y El Calafate.
El Calafate (PP). El lunes pasado y, aprovechando que era feriado, distintos chicos de la localidad se acercaron al gimnasio de la EGB Nº9 para disfrutar de “Expedición Walichu”, una obra que combinó títeres, actuación, canciones y también un mensaje para los más pequeños. Se presentaron dos funciones, a las 15.30 y 18 horas, totalmente gratuitas, con una afluencia de público de alrededor de 200 personas entre ambos show.
Esta presentación en la localidad se dio dentro del marco de una segunda gira por Santa Cruz que concreta este grupo de actores, compuesto por Emilio Berasain, Damasita González Riesco y Martín Mendivil. En esta oportunidad las presentaciones se dieron: el 16 en Puerto San Julián (en la II Feria del Libro), el 17 en El Chaltén (Gimnasio Municipal) y el 18 en Calafate (Gimnasio de la EGB Nº9).
“Estamos muy contentos con el público que vino. Nosotros por lo general trabajamos con colegios y jardines, donde ya sabemos la cantidad de público que hay, entonces las funciones en las cuales se convoca a la gente son todo un desafío para nosotros. Estamos muy contentos con la cantidad de público que vino hoy y el sábado, que estuvimos en Puerto San Julián, y el domingo que estuvimos en El Chaltén” comentó a Portal Patagónico Emilio Berasain después de la función. En cuanto al fin de la obra, Damasita González Riesco aseguró: “Buscamos hacer un espectáculo que tuviera algo diferente para los chicos, no tenemos una sala de producción gigante como para competir con las grandes producciones de la tele, lo que queremos es hacer pensar. En esto de hacer pensar, emocionarse y divertirse, buscamos pulir las actuaciones, para lograr una obra que tenga ritmo y humor. Contamos con la manipulación de muñecos, de distintos tipos de muñecos, y música que tiene de todas partes del país una reminiscencia patagónica pero que está actualizada para chicos”.
La obra se motiva en una pregunta: ¿Para qué aprender?
Prácticamente toda la obra transcurre dentro de la Cueva de las Manos, cuando dos jóvenes exploradores, Florencio (Emilio) y Ramita (Damasita), llegan en busca de aprendizaje. En este sentido Damasita González Riesco, que interpreta a “Ramita” y es especialista en títeres, comenta a Portal Patagónico que “la elección de la Cueva de las Manos viene porque yo estudié Historia del Arte en la Facultad de Bellas Artes. Cuando surge la idea hace como 12 años, aprendo acerca de Cuevas de las Manos. Tenía una profesora que nos decía que distintos investigadores hablaban de esas pinturas simplemente como diseños geométricos y que lo mismo pasaba con decenas de cuevas que hay en toda Latinoamérica, sobre todo en México. Y la verdad es que nos daba muchísima bronca, porque hay otros autores como Casamiquela que trabajan yendo al lugar y hablando con la gente, en vez de venir y hacer una lectura etnocentrista, buscan lo que se llama arqueología sistémica, que busca e indaga en la historia del lugar, sus mitos y sus leyendas. Junto a eso utilizan también herramientas científicas como el carbono 14, y entre todos, sacan una aproximación distinta. Esa cueva sola, aislada, a esa altura, rodeada de un paisaje tan bello, estaba ahí por una razón, y la misma era que era un lugar de poder, donde junto a los ancestros, los chamanes invocaban las fuerzas para que los cazadores tuvieran éxito en sus cacerías. Eran lugares de rituales. La simplificación de los motivos geométricos nos parecía que había que cambiarla. Nos parecía un tema interesante”.
Damasita comenta que “después buscamos leyendas que tuvieran que ver con el tema. Queríamos poder encender esa llamita que tienen los chicos de poder descubrir. Necesitábamos una historia que no fuera solo palabras, que no aburriera a los chicos. Entonces la historia la encontramos en el mito de El Walichu. Luego la unimos con la historia de que dos arqueólogos jóvenes, Florencio y Ramita, iban a la Patagonia a buscarla y ahí surgía el tercer conflicto, que es el amor al conocimiento. Entonces de ahí surge la pregunta: ¿Para qué conocer?”
De alguna manera ahí se centra el nudo de todo y se crea un conflicto entre los dos personajes de la obra. Damasita explica: “Florencio quiere conocer para sí mismo, para tener un museo y hacer dinero, mientras que Ramita quiere aprender y saber para poder después compartir ese conocimiento. Esos son los ejes de la obra”.
Cuando la ficción es realidad
“La gente que nos trajo nos contaba que en la realidad hubo muchos saqueos en la Cueva de las Manos en otra época, que pasó de verdad”, explica Emilio Berasain y agrega: “Para nosotros venir acá es enriquecernos también para seguir perfeccionando el mensaje que llevamos a otras partes del país, donde no tienen el contacto con lo que ustedes sí tienen. Y nos decían justamente esto de que no es totalmente ficticio lo que nosotros estamos contando. Que esto sucede en muchos sitios arqueológicos y que es realmente una preocupación. También este hecho de que el mensaje final de la obra es esto de respetar a otras culturas y, la conservación del patrimonio, lo ven como algo muy positivo”.
La llegada a Santa Cruz
Emilio Berasain comenta a Portal Patagónico: “No creo mucho en las casualidades, pero sí en las causalidades. Damasita estaba en la Feria del Libro de Capital Federal y llegó hasta el stand de Santa Cruz. Allí se pone a ver algunos libros porque nos interesa el tema y a partir de ahí conoce a la gente de la Feria del Libro de Río Gallegos. Ellos se interesaron mucho en el material de la obra que les enviamos por mail y a partir de ahí llegamos hace unos 2 meses a esa feria de Río Gallegos. La obra fue un éxito. La gente quedó muy contenta y empezaron a organizarse estas giras por toda Santa Cruz”.
Damasita agrega que “cuando fuimos a la Feria del Libro en Buenos Aires conocemos a Eduardo Villalba, Javier y Mirta, ellos son un poco los responsables de que estemos hoy acá con el Biblio Móvil. La idea partió de ellos, de organizar estas giras. Ellos hicieron un esfuerzo inmenso para que podamos venir desde Buenos Aires, de hecho esta es la segunda vez que venimos. Lo estamos llevando a localidades muy chiquitas, haciendo verdaderamente una política pública, ya que la Fundación del Banco Santa Cruz de alguna manera está ocupando un lugar importante llevando un espectáculo a chicos que por ahí no tienen acceso a este tipo de obras. Sí tal vez a la televisión, pero no al teatro. Son dos tipos de mensajes totalmente diferentes”.
Como mensaje final, Damasita afirma: “Amamos muchísimo el trabajo con chicos, hace 12 años que trabajamos con ellos en distintas cosas. Nos centramos mucho en la imaginación, porque la creemos como el pilar de la inteligencia y de la capacidad creadora. Si los chicos pueden pensar, imaginar y sentir, podemos tener esperanza en que vendrá un pueblo diferente”.
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