Lo aseguró Flavio Lowenrosen, escritor que estuvo presente en la Feria del Libro, quien hizo hincapié en el artículo 8 bis de la Ley: los extranjeros y nacionales tienen los mismos derechos, no habrá discriminación en cuanto a precio, calidad y atención. También se refirió a la importancia de tener una oficina de atención al consumidor en El Calafate.
El Calafate (PP). Dentro de las actividades de la V Feria del Libro que concluyó el domingo 15 (ver sección Cultura y Espectáculos), se presentó la disertación de un erudito en temas relacionados con Defensoría del Consumidor. A pesar de que apenas una decena de personas gozaron de su charla, los temas en que asesoró a los oyentes y a Portal Patagónico, realmente son muy importantes y consisten en una situación básica: hacer respetar los derechos que toda persona tiene, por el solo hecho de ser considerada como tal.
“Lo importante es cuidar a la gente en sus derechos pero no sólo económicos, también con el derecho a la vida, la salud y la dignidad. La idea es generar conciencia a través del trabajo en una ley que ya se dictó y se modificó (la 24240 ahora es la 26361 que entró en vigencia el 15 de abril), pero que pasó desapercibida por el conflicto con el campo a pesar de que es muy importante” señala Lowenrosen, quien explicó que “las cuestiones generales más importantes que contempla esta modificación, pueden ser la: información gratuita, afirmativa ficta ante los reglamentos del usuario (el silencio del proveedor los consiente), uno puede hacer quejas por internet y dar de baja el servicio por esa vía, ahora el proveedor debe probar que la alegación del cliente es incorrecta”.
¿Y en El Calafate?
Si bien los cambios en la Ley abarcan a todas las personas, hay ciudades en las que son de vital importancia ciertos puntos por la actividad a la que se dedique. “Acá en El Calafate, la que más podría repercutir es el tema turístico, en ella la Ley es muy clara con el artículo 8 bis que dice: los extranjeros y nacionales tienen los mismos derechos, y no habrá discriminación en cuanto a precio, calidad y atención. Es decir, el precio para el extranjero es el mismo que para el nacional. A su vez el precio que se le cobre al nacional, no puede ser distinto por las localidades o ciudades donde viva, debe ser igual para todos” sostiene el escritor, quien hace hincapié en que “nuestra Ley solo autoriza a que se le cobre un precio distinto a los turistas, en ciertos ámbitos como Museos o Parques Nacionales, para que el nacional pueda acudir a un costo menor. Pero esto no sucede en la actividad privada, donde se debe fijar un precio igual para todas las personas porque es íntegro, total y absoluto, de lo contrario estaría discriminando”. Esto resulta de vital importancia, ya que “se protege a la persona como administrada y no como que una persona que viene de una condición social o de cierto país, con esto se genera la igualdad en donde todos tienen en una misma relación jurídica, el mismo trato”.
Siguiendo por la recorrida con Portal Patagónico, acerca del Libro que acaba de escribir y donde se citan todos los ítems que contempla la nueva Ley, Flavio Lowenrosen señala como tema importante que “deberían estructurarse mecanismos administrativos y dictarse algunas ordenanzas locales para proteger al usuario turístico, porque el turismo solo se desarrolla si es sostenible y eso sucede cuando hay buena calidad para el turista”.
De allí radica la importancia de la inclusión del artículo 8 bis, que tiene argumentos vinculados exclusivamente al turismo.
Resulta utópico compararse con Europa, ya que “por ejemplo el derecho del consumidor español, estaba regulando la publicidad engañosa en 1989 y acá todavía no lo tenemos.
En Italia hay un Código del Consumidor que genera una gran protección en los usuarios”. Con esta perspectiva, “el primer consejo para la gente, es asumir que es una persona y por ende tiene derechos que los debe hacer respetar. Todos escuchamos un gol o vemos alguna tontera en la televisión y nos podemos poner contentos, pero eso no nos cambia la vida. Sin embargo, que una medicina prepaga te brinde un servicio en condiciones, sí lo hace. Por ello el Estado debe proteger al ciudadano, que es el sujeto débil de toda cadena jurídica” afirma Lowenrosen.
¿Oficinas en El Calafate?
El proyecto del Diputado de Caleta Olivia, Eugenio Quiroga, para que exista una oficina del consumidor en cada localidad santacruceña, (que adelantáramos en nuestra edición del 28 de mayo), fue bien recibida por el abogado. “Será un gran beneficio en la medida que la gente se comprometa, las oficinas no existen si no hay un verdadero compromiso, al igual que las leyes. Son letra muerta si la gente no asume un verdadero rol, tiene que salir de la queja familiar cuando paga más dinero de lo que decía la góndola. La oficina tendrá un efecto si:
1- Trata de Prevenir
2- trata de Educar e informar
3- Establece duras multas y sanciones a los proveedores que violen los derechos, sin favoritismos y amiguismos. Deben ser disuasivas para que no vuelvan a ocurrir, porque una empresa no se va a arriesgar a una multa de 60 mil pesos por cobrar 20 pesos de más”.
¿Por qué surgen las Defensorías del Consumidor?
“La Constitución dice que ‘todos los usuarios tienen derecho a ser debidamente informados y educados sobre sus derechos’. Lamentablemente ni el Estado ni los proveedores lo cumplen, por eso se han creado Asociaciones de Defensa de los Consumidores principalmente en grandes centros urbanos, que actúan para defender una masividad de derechos violados. Pueden ser centavitos o derechos importantes, hasta carencias de las empresas de medicina de prepaga que logran establecerlo por fuera del contrato. La idea es darle una protección real al consumidor, siempre hay que tener en cuenta que todos somos consumidores todo el tiempo, desde que abrimos el grifo a la mañana hasta que nos vamos a dormir” aseguró Lowenrosen.
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