Convocó a las autoridades nacionales, provinciales y al sector privado, para comenzar a acordar una política a largo plazo de los recursos pesqueros del Mar Argentino. Denunció una grave crisis que afecta la supervivencia de la merluza común, principal especie comercial.
Buenos Aires (PP). La pesca en el Mar Argentino, uno de los ecosistemas más valiosos del mundo, está en crisis. La situación actual por la que atraviesa de la merluza común, columna vertebral de este sector pesquero, es un ejemplo. En tan sólo 20 años, la población adulta de esta especie fue reducida un 70% y aún no existe un plan claro, por parte del Estado, para revertir esta situación. El origen del conflicto se remonta a la ausencia de una política pesquera sustentable. Es decir, que logre garantizar la estabilidad y la continuidad de los más de 12 mil empleos que genera el sector, los millones de dólares que representa en exportaciones y la estabilidad de uno de los recursos más importantes del mar. Fue e este contexto que en el Día Mundial del Medio Ambiente, la Fundación Vida Silvestre Argentina propuso el desafío de poner e marcha la planificación y la aplicación de un modelo nacional para el desarrollo de la pesca sustentable en la Argentina. “La FVSA promueve la pesca administrada sustentablemente, regulada adecuadamente e implementada mediante prácticas de pesca responsable, que no dañen ambientes sensibles, ecosistemas, biodiversidad o poblaciones de especies que suelen o no ser objetivo de capturas”, afirmó Diego Moreno, Director de Conservación de la FVSA. “Si la actividad pesquera no se desarrolla de esta manera podría causar daños significativos e irreversibles, e imposibilitar la sustentabilidad del ecosistema marino y sus especies”, agrega. Las principales prácticas que amenazan a la merluza, el principal recurso pesquero de los argentinos, son: la sobrepesca, la captura de juveniles y la captura incidental por parte de buques que pescan otras especies y descartan al mar aquello que no desean. Y aunque el país cuenta con un marco legal que podría resultar suficiente y adecuado para resolver estas amenazas, este tipo de conductas se agrava y perpetúa por el problema de fondo: la ausencia de una política pesquera con “reglas claras” para todos los actores y con la visión a largo plazo. Mientras tanto, la merluza se está agotando y el tiempo para tomar medidas sólidas que permitan su recuperación, también. Vida Silvestre Argentina propuso con urgencia implementar un plan de recuperación de la merluza y un plan de emergencia de consolidación del sector para asegurar la sustentabilidad de la pesca. Esto, en el marco de las recomendaciones de la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y Alimentación (FAO), que incluya la reducción efectiva del esfuerzo pesquero; una redistribución equitativa de cupos y permisos en el marco de la legislación vigente; un sistema eficiente de estadística pesquera, monitoreo, control y vigilancia; la instrumentación de un plan de inversión para el cambio para asistir económicamente al sector durante la crisis; entre otros.
Haga click sobre la vista previa para ver la imagen. Galería completa
|
|