A través de una iniciativa del INTA, se realizó un taller de elaboración de productos artesanales con la intención de ofrecer herramientas que permitan mejorar la calidad y promover nuevas técnicas de producción.
El Calafate (PP). Esta actividad se desarrolló el pasado fin de semana en el Salón de Usos Múltiples de la Municipalidad de El Calafate ubicado en el corralón municipal. Se trata de un taller teórico-práctico de elaboración de dulces y mermeladas, en el cual se destacaron temas como Técnicas Avanzadas, Calidad y Conservación. Como lo adelantó LU23, este evento fue organizado por el Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria (INTA), a través de su Agencia de Extensión Rural Calafate. Durante el taller se presentó todo lo que tiene que ver con las técnicas que hacen a la calidad de los productos. En nuestra localidad hay mucha gente que se dedica a esta actividad, ya sea con dulces, mermeladas y conservas para vender al turismo. Dentro de este sector se ha detectado que hay distintas calidades, distintas presentaciones y distintos métodos de hacer las cosas, que no siempre son de la mejor calidad y tampoco son parejas, a veces una tanda de dulces sale muy buena y la siguiente, porque quizá la calidad de la fruta o por otra causa, la calidad del producto no es la misma.
Esta charla se realizó sin cargo alguno y fue abierta al público en general aunque, por razones obvias, interesa en mayor medida a quienes ya están inmersos en este tema. Lo que se busca es presentar todo lo relacionado con técnicas que se pueden usar en las industrias familiares para poder hacer un producto que sea estable en el tiempo y que tenga calidad pareja. De esa manera se logra presentar un buen producto a la venta para el turista y que, sobre todo, cuente con todas las normas que hacen a las cuestiones bromatológicas. Según los organizadores, se intenta presentar todo lo que tiene que ver con el uso de aparatología que ya está disponible y que es para medir distintos parámetros de calidad. Así, quien ya elabora dulces, mermeladas o conservas, puede empezar a manejarse con ciertos parámetros y saber si lo que está haciendo está bien o si se puede mejorar.
La elaboración de estos productos se basa en un conjunto de cosas. En caso de tener un fruto que esté en las condiciones de madurez óptimas, un proceso de elaboración mal hecho va a desembocar en un producto de baja calidad. Por este motivo el proceso de elaboración es la etapa más importante en cuanto a la calidad del producto. En este sentido, existen instrumentos que permiten medir determinados índices de madurez de la materia prima, en función de eso se puede saber por ejemplo qué cantidad de azúcar necesita ese producto para llegar al punto optimo de la mermelada, ya que también hay instrumentos que permiten medir el punto óptimo de dicho producto. Por eso, más allá del punto de madurez del fruto, son muchos factores los que entran en juego: si uno parte de un producto normal, digamos que el 80% está en cómo uno lo elabora, como lo envasa y lo presenta.
La materia prima
Por supuesto la estrella es el dulce de Calafate y enseguida surge la problemática de que cada vez estamos teniendo menos plantas. La zona de Laguna Nímez, camino hacia el lago existían enormes calafatales donde ahora, con el tema de las obras de la costanera, los han volado todos. Este un tema muy delicado al respecto del cual el INTA está trabajando sobre el cultivo de Calafate en forma un poco más comercial, ya que la demanda es cada día mayor. El por qué es facil de encontrar, ya que un dulce de frambuesa o frutilla se puede comprar aquí, pero no es un producto exclusivo o propio, en cambio el dulce de Calafate es un producto puntual y característico de nuestra zona.
La gran demanda del fruto de Calafate no pasa solo por se una moda, sino que se trata de un producto especial muy bueno para las confituras, incluso hoy lo buscan para producir amargos y hasta shampoo.
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