La actividad del volcán chileno Chaitén no cesa y a la potente expulsión de cenizas registrada el martes, se le sumó otra a la tarde del mismo día que no alcanzó a visualizarse desde la localidad de Esquel, pero que agravó aún más la compleja situación en la zona.
Esquel (La Nación). El incremento de la actividad determinó que las autoridades chilenas, bajo la organización de la Oficina Nacional de Emergencias (Onemi), decretaran alerta máxima y la evacuación total de la población chilena del área afectada, donde las sirenas de emergencia fueron activadas. Desde la Argentina, a más de 150 kilómetros de donde tuvo lugar la erupción, pudo verse en las primeras horas de la mañana un impresionante hongo de humo y cenizas, que el viento se ocupó nuevamente de hacer llegar hasta Esquel. No sucedió lo mismo con la segunda emanación de la tarde, aunque las cenizas continúan generando malestar en esa población argentina.
La municipalidad local comenzó con la distribución de volantes informativos entre los vecinos recomendando a la gente que permanezca en sus casas, cierre las ventanas, coloque trapos húmedos en los umbrales, disponga una reserva de alimentos y agua, evite los viajes y la acumulación de cenizas, optando por utilizar un trapo húmedo en lugar de barrer.
Por las cenizas, el aeropuerto de la ciudad continuaba cerrado para toda operación y las dificultades hoy también se extendieron a Trelew, Bariloche y Comodoro Rivadavia. "Trelew tenía cinco centímetros de cenizas en la pista, Comodoro Rivadavia tuvo que limpiarla para permitir dos aterrizajes y hubo demoras en Bariloche", dijo en comunicación telefónica el vocero de la Fuerza Aérea, Jorge Reta. En realidad, "los aeropuertos están operables, pero las empresas se niegan a volar para evitar que se dañen los motores de las aeronaves" concluyó.
A pesar de todas las complicaciones por la actividad volcánica, a última hora de la tarde las autoridades resolvieron autorizar que los niños volvieran a las clases en Esquel.
Agua
El gobernador del Chubut, Mario Das Neves, se trasladó nuevamente a la ciudad de Esquel para ponerse al frente del plan de contingencia. Se distribuye agua en las localidades afectadas por los residuos volcánicos, ya que muchas comunas de la cordillera la recolectan de las vertientes de ríos y arroyos. En una conferencia, el funcionario afirmó que la provisión de agua se encontraba asegurada. "Ya fueron entregados 50.000 litros y esperamos tres plantas potabilizadoras de parte del ejército", afirmó. Por otra parte, indicó que las autoridades estaban recibiendo evacuados desde Chile (donde se ordenó la movilización total de las áreas afectadas) aunque sostuvo que por el momento esa medida estaba descartada en territorio argentino.
El alcance
El Servicio Meteorológico Nacional consignó que un amplio sector de la provincia de Río Negro y el sur de la de Buenos Aires podrían ser alcanzados por las cenizas.
La nueva forma en que el material volcánico se esparce es consecuencia de la persistencia de los vientos provenientes del sudoeste, indicó el organismo.
El pronóstico para la zona oeste de Chubut prevé para la tarde o noche "vientos moderados a leves del sector sur rotando al sector oeste y aumentando a moderados".
Ministro de emergencia
El Gobierno chileno, además de ordenar la evacuación de todas las personas que habitan en un perímetro de 50 kilómetros alrededor del volcán Chaitén, anunció la creación de un "ministro en campaña" para la zona afectada, responsabilidad que cayó en el titular de Defensa de ese país, José Goñi.
"No hay antecedentes que acrediten que vaya a ocurrir una erupción de lava, pero no se puede descartar. Por ello pido [a aquellos que aún no se han ido] se acerquen a personal de la Armada, que está siempre dispuesto a evacuarlos", enfatizó Edmundo Pérez Yoma, titular de Interior en ese país.
"Es impredecible el tiempo en que el volcán podría comenzar a arrojar lava", afirmó el director regional de la Oficina Nacional de Emergencia (Onemi), Rodrigo Rojas.
La explosión que produjo esta mañana el volcán Chaitén unificó sus dos cráteres en uno de 800 metros de diámetro, que retuvo la lava expulsada por el cono y evitó que escurriera hacia la localidad del mismo nombre, dijeron expertos y observadores.
El volcán de 960 metros lanzó una nube de humo, cenizas y material sólido que se elevó a 12.000 metros, visible desde Puerto Montt, la capital de la región de Los Lagos, a 200 kilómetros de distancia del macizo.