En el marco de la 179º Reunión del Consejo Directivo de la FEHGRA, Portal Patagónico dialogó con el Secretario de Energía de la Nación, quien remarcó se explayó acerca de la importancia de las obras que se proyectan en nuestra provincia.
El Calafate (PP). Diez días atrás de celebró en El Calafate la cumbre que reúne a los mas importantes empresarios del sector hotelero y gastronómico de la República Argentina. En el dicho encuentro estuvieron presentes autoridades locales, provinciales y nacionales entre las que nos encontramos con el Secretario de Energía de la Nación Daniel O. Cameron. El titular de esta cartera nacional, la cual depende del Ministerio de Planificación Federal, Inversión Pública y Servicios, accedió a dialogar con este medio para analizar la importancia de las obras que actualmente se realizan en la provincia de Santa Cruz. A continuación presentamos un fragmento de la mencionada entrevista:
Ya se abrieron los sobres para la obra de las represas sobre el Río Santa Cruz. ¿Cómo se continúa a partir de ahora?
Luego de la apertura de sobres para conocer el registro de interesados a participar de la construcción, va a venir un proceso que puede ser de aproximadamente 90 días, donde se va a ver cómo son las propuestas. Hay que estudiar si hay que modificar alguna de ellas o si merecen aclaraciones para ver los alcances de las mismas. En el transcurso del año debiera definirse el camino para iniciar el proceso de construcción.
De todas maneras, yo quiero aclarar que, si bien nosotros estamos ayudando en toda la operación de las Represas de Cóndor Cliff y La Barrancosa, la responsabilidad mayor recae sobre el Ministerio de Planificación de la Nación, en la Subsecretaría de Recursos Hídricos. De todas maneras nosotros estamos intercambiando ideas e información constantemente.
¿Cuantas empresas se necesitan para la construcción?
Hay presentadas en la apertura de postulantes, dos UTE (Unión Temporaria de Empresas) de varias empresas cada una. Tengamos en cuenta que se trata de una obra de una envergadura de entre 1.700 y 2.000 millones de dólares, no es para una pequeña empresa sino para grupos empresarios. De hecho en los dos consorcios que se han presentado hay por lo menos 4 o 5 empresas en cada uno de ellos.
¿Cuál es la significación más importante que tienen las obras que se están realizando?
Nosotros estamos tomando en este momento una serie de decisiones en la coyuntura, que creo, sin lugar a dudas, han colaborado a permitir a que el país, en los últimos 5 años, haya estado creciendo a casi el 5% anual, una cifra que no es característica de un país en crisis, como algunos dicen.
Se ha colaborado a la coyuntura nacional. Decisiones que tienen que ver con por ejemplo con la construcción de las represas, empiezan a mirar el mediano plazo, que es lo que estamos haciendo desde el punto de vista del sector donde ahora estamos empezando a recorrer el camino de planificar a 25 años, que es lo razonable para un país.
Por eso se han tomado muchas decisiones y se ha tenido que trabajar, en algunos momentos, con sobrecosto en la energía, pero siempre teniendo en cuenta que el resultado final económico para el país sería beneficiosos. El mandamiento Nro. 1 de la economía es la confianza, que no es medible matemáticamente, y el 2do es la expectativa con la que los actores ven esa economía. Por eso sostengo que, claramente, cualquiera de los pequeños sobrecosto que se tuvo que tomar respecto de sostener el crecimiento del país, es invalorable y no tiene punto de comparación con un sistema que no hubiera soportado salir adelante y no hubiera podido acompañar el crecimiento.
¿Por qué no se empezó antes?
La realidad es que no ha sido fácil pasar los últimos cuatro años. Tampoco es fácil garantizar los dos o tres años que nos faltan que nos faltan para una mayor normalidad y para alcanzar esas obras de mediano plazo que van a poner nuevamente al país en equilibrio.
¿Cómo se amortiza la inversión en la mega obra?
Sin duda se trata de una inversión importantísima, pero hay que tener en cuenta muchas cosas. No podemos hoy pedirle a una integración definitiva de la Patagonia y el país que la decisión de la ejecución de la obra solamente pase por un número económico. Porque así podríamos decir que nos saldría más barato llevar a los habitantes de Santa Cruz a vivir a Buenos Aires. Yo creo que en las obras de transporte de energía eléctrica no hay vueltas: si no hay energía no hay desarrollo, no hay integración. Los beneficios de esto, que no son solo económicos, sino también sociales y de pensar en un país que cumpla con su constitución y brindar oportunidades a todos, son poner una infraestructura básica para que, de una vez por todas, nuestro país sea federal y las distintas regiones tengan la capacidad para desarrollarse. Que no sea como siempre que parecía que cuando a Argentina le iba bien, le iba muy bien a 3 provincias centrales irregular a todas las demás, y cuando a Argentina le iba mal, teníamos regiones inviables como el NOA, NEA y hasta, aunque con mejor calidad de vida, la Patagonia.
Yo no tengo duda que el beneficio de la construcción de las represas se va a convertir en económico en el corto plazo y van a ser resultados positivos, pero teniendo en cuenta lo que comentaba recién, hay otros beneficios que tiene que ver con otros aspectos tan importantes como el económico.
¿Qué lugar ocupa Santa Cruz en cuanto a energía en el plano nacional?
Con todas las obras de energía, como destacó el Gobernador Peralta, Santa Cruz está buscando integrarse al país, tener igualdad de oportunidades, generar plusvalía, generar fuentes de trabajo que permitan avanzar a la provincia en todo sentido, que llegue a tener una cantidad de habitantes que la justifique en sí misma porque, por momentos siempre se ha dicho que la vida de Santa Cruz es fácil, pero la realidad es que en el último censo tenía 200.000 habitantes, y si fuera tan fácil debería tener mucho más.
La realidad es que apuntamos a una provincia fuerte, a una provincia que esté en igualdad de condiciones con las demás. A veces nos dicen que estamos generando algunas obras muy dirigidas a Santa Cruz, pero la realidad es que, las obras no solo son en esta provincia, sino que son en toda la periferia argentina. En más de 15 provincias, que durante mucho tiempo han sido relegadas y no han tenido capacidad de desarrollarse, se están realizando obras de la magnitud de las que se están haciendo en Santa Cruz.