Portal Patagonico
Número 44

La Columna médica de Portal Patagónico: Escribe en este número el cardiólogo Dr. Gustavo Cucher

Prevención Cardiovascular: El gran desafío del siglo XXI

Las enfermedades cardiovasculares en el mundo real, desde la perspectiva antropológica, la cultura (como matriz de los hábitos y costumbres en todas sus esferas de aplicación: desde la alimentación a la actividad física, el deporte o la vestimenta).  En este marco teórico, influye lo individual y lo colectivo explicándose mutuamente en una trama compleja y variable.

Quiénes diariamente estamos en contactos con personas que padecen enfermedades cardiovasculares sabemos que la cultura ejerce una notable influencia sobre ellas. La cultura influye sobre la conducta vinculada a la salud de varias formas: Aporta definiciones acerca de lo normal y patológico; determina roles vinculados a quién es el enfermo y cómo debe actuar; conforma hábitos y prácticas que facilitan o previenen la enfermedad.
Las enfermedades cardiovasculares constituyen un serio problema epidemiológico en el mundo contemporáneo: aproximadamente 17 millones de personas mueren cada año por causas como el infarto de miocardio y el accidente cerebro vascular. Para el año 2020, las enfermedades no transmisibles, serán responsables del 75% de todas las muertes en el mundo, donde el 50% se debe a enfermedad cardiovascular. Parece entonces imprescindible tomar conciencia exacta de la magnitud del problema para comprender que ningún médico podrá pasar un sólo día de consulta sin tener que enfrentar un cuadro vascular establecido, sus secuelas, algunos de sus numerosos factores de riesgo, o las conductas y los hábitos de vida que los anticipan.
La tarea  de prevención comienza incluso en la edad pediátrica, escenario de la génesis de varios de los problemas que constituyen el sustrato social de las enfermedades. Resulta estremecedor pensar que la mayoría de las personas a las que asistimos a diario, incluso nosotros mismos como habitantes de un ambiente y un tiempo comunes, habremos de morir o de padecer secuelas graves como consecuencia de una patología vascular.

¿Por qué detenerse a reflexionar sobre enfermedades cardiovasculares?
1) Son una causa importante de mortalidad; 2) Serán relevantes para las futuras generaciones;
3) Hay algo que se puede hacer para prevenirlas; 4) No es suficiente con el impresionante avance en el tratamiento de los episodios cardiovasculares agudos.

¿De qué morimos los hombres y mujeres en el siglo XXI?
La aterosclerosis es la principal causa de muerte en el mundo y supera a muchas de las enfermedades tradicionalmente consideradas como las de mayor mortalidad.

¿Qué ocurre en la Argentina?
Se estiman que ocurren 280.000 muertes anuales, de las cuales el 40% corresponden por patología cardiovascular. Se calcula que en nuestro país se producen entre 40 y 50 mil infartos al año. La Argentina, por otro lado, pertenece a la zona de América con mortalidad intermedia, donde los principales factores de riesgo fueron la hipertensión arterial, índice de masa corporal elevada, alcohol y tabaquismo.

Los factores de riesgo considerados en el ATP III (Adult Treatment Panel) son:
1) Tabaquismo, 2) Hipertensión arterial (TA 140-90 o tratamiento antihipertensivo); 3) Altos niveles de LDL; 4) Bajos niveles de HDL; 5) Historia familiar de enfermedad vascular precoz, hombres menores de 55 años, mujeres menores de 65 años; 6) Obesidad (IMC :30kg/m2); 7) Sedentarismo.

Factores de riesgo emergentes:
1) Dietas aterogénicas; 2) Lipoproteína (a); 3) Homocisteina; 4) Actores protrombóticos; 5) Factores pro inflamatorios; 6) Insulino resistencia; 7) Ateroesclerosis sub clínica.

¿Qué podemos hacer? ¿Podemos hacer algo mejor de lo que hacemos?
Resulta un dato conocido la insuficiente tasa de control satisfactorio que se obtiene en la práctica diaria en patologías como la hipertensión arterial o las dislipemias. Falta de adherencia a los tratamientos preventivos constituye, en sí mismo, un nuevo factor de riesgo capaz de predecir eventos futuros. Existen numerosos sectores de riesgo, para la estratificación de riesgo cardiovascular, de gran utilidad, pero que no reemplazan la evaluación personalizada, la contextualizacion y el juicio médico. Cada paciente merece que su caso sea contemplado de manera particular teniendo en cuenta sus antecedentes, factores de riesgos y la epidemiología.
Un capítulo aparte merecen dos entidades muy importante dentro de la patología cardiovascular como lo son: la Diabetes Mellitus, ya que más del 50% de los mismos padecen enfermedad coronaria; y la Aterosclerosis, una enfermedad extendida que no admite miradas estrechas.

Conclusión
La prevención cardiovascular será, en el futuro inmediato, el ámbito de desarrollo de las investigaciones y el destino de los recursos humanos y económicos orientados a controlar una expansión que hasta hoy parece no detenerse. Ningún médico podrá quedar fuera de este esfuerzo que no admite deserciones. Buena parte de lo que el futuro depare a las generaciones venideras estará determinado por las acciones preventivas que hoy seamos capaces de generar.


Dr Gustavo Cucher
Medico cardiólogo
Hospital José Formenti

Publicado Vie 02 de Mayo 2008 - 10:01 | índice de notas