Portal Patagonico
Edición 2 de Abril de 2008.

Más de 3400 voluntarios recorrieron las costas de todo el país para registrar los niveles de contaminación

Se trata de una iniciativa de la Fundación Patagonia Natural, de Puerto Madryn. El objetivo primordial del censo es aportar información precisa y científica de la contaminación de la costa argentina para luego impulsar la creación de políticas tendientes a mejorar la calidad ambiental de la misma. El primer censo se realizó en 1995 y el segundo en septiembre 2007. Portal Patagónico se comunicó con la fundación para conocer un poco más de esta importante tarea.

Puerto Madryn (PP). El 2º Censo Nacional de Contaminación Costera fue realizado el domingo 2 de septiembre de 2007 por la Fundación Patagonia Natural, que convocó a más de 3400 voluntarios de distintas ciudades costeras del país. Los mismos eran principalmente voluntarios independientes que caminaron entre todos miles de kilómetros de costa para dar cuenta del nivel de contaminación que tienen las playas argentinas y la ubicación exacta de la misma. La información fue volcada en planillas en las cuales se indicaba las cantidades y calidades de basura, así como datos relacionados con hallazgos de fauna empetrolada. Marcela Colombini, coordinadora del censo, explicó a Portal Patagónico: “Echarle una mirada a la basura es interesante porque de alguna manera uno ahí va empezando a notar el origen de las cosas y entonces podés después empezar a pensar en estrategias. Cuando nosotros tengamos los números definitivos y las localizaciones definitivas habrá que sentarse con los distintos actores responsables de la contaminación, pero con los resultados en la mano”. Luego agregó: “a pesar de los meses que pasaron aún estamos lidiando con los resultados. Ya se cargó toda la información, pero ahora viene la etapa de análisis de la misma”.

Objetivos y problemática
La Fundación Patagonia Natural explica desde su portal de Internet: “Hay que recordar que contaminación significa todo cambio indeseable en las características del aire, agua o suelo, que afecta negativamente a los seres vivos del planeta; estos cambios se generan, principalmente, por acción del ser humano. La basura, es decir la acumulación de residuos sólidos, es uno de los rasgos de contaminación de mayor presencia a escala mundial”. Por otro lado, a la hora de destacar la importancia de los ecosistemas costeros, la ONG menciona: “En la costa marítima argentina hay aproximadamente 40 asentamientos poblacionales de distinta envergadura, desde pequeños poblados como Oriente o Rada Tilly, hasta grandes ciudades como Mar del Plata, o Comodoro Rivadavia. Millones de argentinos viven sobre el frágil ecosistema costero y otros varios millones lo visitan cada año con fines turísticos, laborales y recreativos. Se trata de una extensa zona del país que genera un alto impacto económico y ambiental a través de sus diversos perfiles, como la actividad portuaria, la pesca, la extracción de hidrocarburos, el turismo, etc. Recostadas sobre la rivera, tanto las grandes como las pequeñas ciudades han desarrollado basurales, la mayoría de los cuales sigue estando a cielo abierto”. Como dice el dicho: conociendo la problemática surgen las soluciones.

El primer Censo
El 3 de septiembre de 1995, 3219 personas relevaron 2110 kilómetros de costa marítima. Los voluntarios registraron los datos sobre basura hallada en la zona intermareal, en planillas previamente diseñadas por la Fundación Patagonia Natural para tal fin. Marcela Colombini recuerda: “Fue una experiencia muy fuerte porque era la primera de esa magnitud, la propuesta era que gente de todo el país, de toda la zona costera, se pudiera involucrar y relevar los residuos que estaban en las playas. Entonces, desde San Clemente del Tuyú hasta Ushuaia, se caminó todo lo que se pudo de costa. Esa primera experiencia del año 95 dejó un sinnúmero de experiencias humanas y de información. Gracias a ella descubrimos la cantidad de gente que estaba comprometida con el cuidado del ambiente costero y también datos específicos vinculados con los residuos”. Marcela agrega: “Aparecieron un montón de residuos en gran cantidad en zonas del país alejadas de los centros urbanos. La pregunta era cómo llegaba esa basura ahí. Mucha basura se va movilizando por las mareas, por las corrientes de deriva que hay a lo largo del litoral marítimo, mucha de la basura proviene de los buques que están navegando incluso muchas millas alejados de la costa, pero en algún momento la basura igualmente recala en la costa marítima argentina. Hay basura que es específica de la pesca y otra que es específica de las ciudades”. También gracias a ese primer censo se pudo evaluar el tipo y procedencia de la basura acumulada en las playas, y se cuantificó la presencia de aves marinas y costeras con petróleo.

12 años después se repite la experiencia
En 2007 la Fundación se puso en marcha una vez más, esta vez con un desafío superior, ya que buscaban que el censo se realizara regularmente para que cumpla uno de sus objetivos fundamentales: hacer un seguimiento en el tiempo y en el espacio de la basura a lo largo de toda la costa marítima Argentina. Según menciona la Fundación desde su página web: “A partir de la re-edición de esta experiencia, se estima que una frecuencia Bi-anual del Censo de Contaminación Costera sería adecuada para obtener datos que permitan actualizar el diagnóstico sobre el estado del sistema costero, y que, de ser necesario, permitan redefinir políticas públicas y acciones privadas para su remediación y conservación”. En este sentido, Marcela Colombini agregó: “El primer Censo sirvió para muchas cosas, entre las cuales una experiencia fue esta, decir hay distintos tipos de residuos con distinto origen. Uno lo podía suponer pero ahí se confirmó a través de aquellos resultados. El año pasado se decidió re editar la experiencia. Ahí viene este segundo censo donde además de recorrer toda la costa atlántica argentina convocando asociaciones gubernamentales y no gubernamentales, se decidió mejorar y sintetizar aquellas planillas de relevamiento del primer censo. Entonces se plantearon rubros en grandes grupos, como plásticos, orgánicos, o inorgánicos. A partir de esto, en cada uno de estos grandes rubros, se crearon ítems, ya que podías tener desde zunchos provenientes de la pesca hasta un pañal usado, es decir, ambos son plásticos, pero es basura proveniente de distintos orígenes. Entonces el asunto era poder contar y discriminar, trabajamos en las comunidades insistiendo mucho en que la gente se tomara el trabajo de contar y poner un número”.
El trabajo de cada censo es realmente enorme, ya que debe coordinarse el trabajo en equipo de casi 4 mil personas en un mismo día y que, además, son personas que se ofrecen voluntariamente y que provienen de los más diversos orígenes. Para esto hizo falta realizar campañas de concientización y promoción en prácticamente todas las ciudades costeras del país. Finalmente el censo se realizó con todo éxito el domingo 2 de septiembre de 2007.

Resultados y ¿después?
Colombini comenta que toda “esa información se volcó en miles y miles de planillas. Entonces para contabilizarlo con seriedad y para minimizar los errores lo que hicimos fue encargarle a un ingeniero en sistemas que diseñara una base de datos con una infinidad de entradas que nos puedan relacionar la geo-posición del sector en el cuál recorrió una persona con exactitud, para determinar que en esa zona del país exacta hay tanta cantidad de cada una de estas cosas”. También aclara: “Es un trabajo grande, pero es la única manera de dejar instalada una metodología y un mecanismo que nos permita repetir este censo cada 2 o 3 años y que nos permita comparar los resultados”. También mencionó que se cuenta con “la participación de una bióloga que está trabajando en el análisis de esos resultados”.
Gracias a este segundo censo también se supo que “en algunas zonas de la costa, debido a las corrientes, se concentra más cantidad de basura a pesar de estar relativamente alejados de centros urbanos importantes” confirma Marcela Colombini y agrega: “lo que estamos haciendo ahora es el análisis de la posición geográfica exacta, por eso fuimos tan puntillosos a la hora de cargar los datos con una geo referencia que nos permita después armar un mapa de la basura. Es decir después poder distinguir exactamente lo que haya, lo que se encontró en un lugar exacto en la costa argentina”.
Con los números precisos en la mano se podrá, entre otras cosas “reunirse con los municipios que no tienen resulto el tema de los basurales a cielo abierto y decirles la cantidad exacta de bolsas plásticas que se han encontrado. El tema es que estas bolsas los delfines y las tortugas confunden con medusas y se las tragan y después mueren. Es decir que después hay toda una tarea posterior con los números en la mano, por eso nosotros desde Patagonia Natural queremos ser tan cuidadosos en que los números salgan a la luz cuando sean absolutamente confiables” explicó Colombini.
Como cierre, Colombini señala: “La gente se quedó muy enganchada después del censo, porque a partir de que veían la cantidad de basura y suciedad que hay en la zona costera cercana a donde viven, inmediatamente se pusieron a programar actividades de limpieza. En muchas comunidades lo que vino de la mano del Censo es que 1 o 2 meses después organizaron con otras organizaciones de la ciudad, organizaron jornadas de limpieza de la playa”.

Publicado Mar 01 de Abril 2008 - 15:51 | índice de notas

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