Se desarrolló en el CIC del barrio Cerro Calafate, los días miércoles 26 y viernes 28, en horario de la tarde y por la mañana respectivamente. Las exposiciones repasaron las bondades de la leche materna, analizados según las ópticas de las diferentes ramas de la medicina: nutrición, psicología, fonoaudiología, obstetricia y farmacología.
El Calafate (PP). Sumamente interesantes y muy aprovechables, resultaron las Jornadas de Lactancia que brindaron profesionales que trabajan habitualmente en el Hospital José Formenti. El objetivo final fue “promocionar la lactancia materna y los beneficios que trae para el bebé y la madre, a través de una charla informativa donde se hablará desde las diferentes áreas que intervienen, tanto la nutricionista, fonoaudióloga, obstetra, farmacóloga y los psicólogos” aseguró la Licenciada María Soledad Groso, a cargo de la psicología, quien además especificó que “incluimos diferentes áreas para notar que no es solo nutricional, sino que también influye en otras áreas del desarrollo. Como comida única, el período de lactancia es fundamental durante los primeros 6 meses, después si continúa es mejor pero ya no es prioritario”.
Nutrición
La primera en exponer fue la Licenciada Guadalupe Vicini Monja, quien a cargo del área de nutrición pudo explicar en media hora los principales factores por los que la leche materna resulta de vital importancia en el desarrollo del bebé.
Comenzando con la premisa de que comer variado es bueno para vivir con salud, prosiguió a explicar cómo es el pecho de la mujer por fuera pero también por dentro. Según lo que explicó en la charla, “la alimentación del bebé en los primeros días tiene entre 50 y 100cm3 de Calostro, que suele durar entre 3 y 4 días cuando el parto es normal, mientras que alcanza una semana si se hace por cesárea. Los beneficios es que contiene baja cantidad de lactosa y de grasa, alta cantidad de proteínas y por ello resulta suficiente, aunque el volumen sea bajo”. La función protectora que brinda el calostro, trabaja contra las infecciones bacteriales, virales y del tubo digestivo. También resulta de vital importancia entender que la alimentación del bebé “debe ser a libre demanda, ya que antes de nacer se le pasaba alimento constantemente a través del cordón umbilical”.
Además, la leche humana tiene anticuerpos que sirven de mucho en el organismo del bebé, como lo son “Inmunoglobina A Secretoria, Lisozima, Lacto ferina, Factor Antiestafilococo, Lactoperoxidasas, Leucocitos y Linfocitos, entre otros”.
Otro de los puntos a tener en cuenta es la alimentación de la madre, ya que se especifica que “no es el momento de hacer una dieta baja en Kcal., porque si bien el volumen de leche no se modificará, sí cambia la composición de la leche (más agua, menos Kcal. y nutrientes). Para ello es bueno comer con moderación e incluir alimentos variados en cada comida, intentando realizar cuatro comidas donde un buen desayuno resulta fundamental”. Entre las recomendaciones, se aconseja consumir a diario todo lo que sea leche, yogur y quesos, lo mismo con las verduras y frutas de todos los colores, una amplia variedad de carnes rojas y blancas (sin la grasa visible), tres huevos por semana, variedad de panes, cereales, harinas féculas y legumbres, abundante agua. También se recomienda disminuir la frecuencia de fritos, el consumo de azúcar y sal, de facturas, tortas, masitas, galletitas, el consumo de bebidas alcohólicas.
Obstetricia: preparación del pezón
Sin dudas es uno de los puntos importantes a la hora de amamantar al bebé, por ello la obstetra Nancy hizo hincapié en el cuidado de los pezones. Aseguró que la “idea es prepararlos durante el embarazo para poder dar la teta sin problemas, para eso hay que curtirlos con masajes circulares en los dos sentidos, además de darles aire y sol (con una remera vieja y gastada, por ejemplo). Para las más valientes, la higiene con el cepillito es muy buena también”.
Al ser la lactancia materna ‘exclusiva’ durante los primeros seis meses, en los que se aconseja no darle otra cosa porque la leche humana tiene todo lo que el bebé necesita, la formación del pezón pasa a ser determinante para poder amamantar sin inconvenientes durante ese lapso.
Recordando las leyes de nuestro país que otorgan una hora por lactancia, es trascendental la extracción de leche para cuando la madre debe acudir al trabajo. La obstetra explicó que “se puede hacer de manera manual, brindando calor haciendo masajes circulares sobre la mama, o bien con el sacaleche que se puede conseguir en cualquier farmacia. Es importante que tengan en cuenta que leche materna dura 14hs en un ambiente normal, 3 días en la heladera y entre 3 y 12 meses en el freezer”. Entre los consejos brindados, aseguró que es importante darle de amamantar de un pecho y extraer el otro para guardarlo; de esta manera, otra persona podría darle la leche materna al bebé cuando la madre se encuentre en su lugar de trabajo o en otro lugar.
Farmacología
Miriam González brindó una charla interesante para repasar algunos ítems relacionados con los medicamentos que se pueden tomar, la peligrosidad de la automedicación, la importancia de un plan familiar y también tocó la vacunación, ya sea aquellas que están dentro o fuera del Calendario Nacional.
Partiendo de la base que en el período de la lactancia, los pacientes son dos y no solamente la madre, aseguró que “los medicamentos se deben ingerir luego de que haya tomando la teta el chiquito. Recomendó evitar todo lo que sea diuréticos y cafeína en este período de lactancia, por ello la importancia de los medicamentos recetados”. De allí se desprendió un tema importantísimo como es la automedicación, “es conveniente acudir siempre al médico y recalcó tener mucho cuidado con los genéricos y fitofármacos, porque resultan peligrosos por las combinaciones”.
La planificación familiar aparece como una solución a ciertos conflictos, sobre todo después del embarazo donde lo más conveniente es que pasen uno o dos años, entre el nacimiento y la concepción del nuevo bebé.
Psicología
El vínculo madre – hijo por medio de la lactancia, fue abordado por la psicóloga María Soledad Groso, quien hizo referencia al vínculo afectivo, a los temores y ansiedades, al amamantamiento y al destete.
Desde el aspecto psicológico, el primer conflicto que tiene el bebé se da con el nacimiento ya que constituye una separación de su madre. Por ello, resulta importante responder con el vínculo afectivo a la demanda del alimento, por lo nutricional obviamente pero también por el aspecto psicológico y el de la comunicación. Además, al bebé le otorga mucha seguridad y satisfacción.
A través de su exposición, la psicóloga aseguró que “la lactancia materna favorece para restablecer el vínculo madre-hijo, refuerza la autoestima y disminuye la depresión posparto. En tanto, en el niño provoca un mejor desarrollo psicomotor, emocional y social, una personalidad más segura e independiente, está asociado con una inteligencia superior y hay menor incidencia de maltrato infantil y abandono, por los lazos afectivos que se crean”. Claro que las bondades no finalizan ahí, ya que favorece un mejor desarrollo de la familia como célula social, mientras que para la sociedad significa una perspectiva más sana hacia el futuro y una disminución de la morbi-mortalidad infantil.
Una situación difícil suele darse en la etapa del destete, donde se debe cortar la lactancia (entre el año y los dos años). Algunas veces es el bebé quien no desea hacerlo, pero muchas otras es la propia madre quien no quiere dejar de darle el pecho a su hijo. Es un punto de quiebre, otra etapa de crisis que debe superarse, y para ello se debe ir dando de manera progresiva y con el transcurso de los meses.
Fonoaudiología
La Licenciada Leila Magnano se explayó sobre el sistema estomatognático, en donde se encuentran las estructuras pasivas (arcos dentarios, maxilar y mandíbula), o activas que son representadas por la unidad neuromuscular.
Entre los factores del crecimiento y desarrollo craneofacial, se pueden citar los genéticos, hereditarios, nutricionales, raza, hábitos, socioeconómicos y enfermedades. Entre las funciones estomatognáticas, se encuentran la succión, deglución, masticación, respiración y el habla.
”El lenguaje es una función sobreimpuesta que se desarrolla sobre órganos que tienen otras funciones, cualquier alteración en estas repercute en el desarrollo correcto del mismo” brindó la fonoaudióloga como definición. De allí se desprende la importancia de no aniñar el lenguaje, diciendo tutú en vez de auto, o guau en lugar de perro.
Algunos consejos en comunicación – lenguaje, que fueron otorgados en material a las personas que asistieron, aseguran que se debe aprovechar situaciones cotidianas de baño, alimentación e higiene, para hablar, cantar, mimar y acariciar al bebé. La palabra mediatiza el efecto, allí radica la importancia de emplear con el niño un lenguaje rico en relación a la entonación y prosodia.
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