Un incendio forestal afectó unas 3.000 hectáreas de bosque nativo entre Esquel, Trevelin y el Parque Nacional Los Alerces, en el oeste del Chubut. Al cierre de esta edición se esperaba su definitivo control y extinción. Las lluvias ayudaron a mitigar el avance del fuego. Se investiga si el origen fue intencional. Los Alerces fue reabierto a los visitantes.
Esquel (PP). Fue una semana de máxima tensión entre los pobladores de Esquel, Trevelin, Villa Futalafquen y los residentes cercanos al Parque Nacional Los Alerces. En este rincón paradisíaco del noroeste del Chubut se desató un infierno que terminó consumiendo unas 3.000 hectáreas de bosque nativo, arbustos y pastizales. El origen del fuego se está investigando foco por foco y hay denuncias presentadas ante la Justicia, incluso por el propio gobernador del Chubut, Mario Das Neves.
Sin embargo, desde este sábado, el siniestro dio un respiro, con el aporte de algunas lluvias y el trabajo incansable de los combatientes, el fuego se detuvo. Faltan muchos esfuerzos para llegar a su control y a su definitiva extinción, ya que aún se mantenían sectores ardiendo y muchos puntos calientes dentro del perímetro del siniestro. Pero, por fortuna, lo peor ya pasó. El hecho fue que desde el viernes 22 de febrero, a lo largo de ese amplio sector cordillerano, se iniciaron numerosos incendios tras una tormenta.
Pobladores evacuados, ir y venir de maquinarias pesadas, sonidos de sirenas de los vehículos terrestres de combate, motores de helicópteros y aviones hidrantes, y el cielo con una nube marrón rojiza que iba avanzado desde el oeste hacia las zonas pobladas, fue el panorama que se vivió durante interminables días. Se debió cerrar el acceso a los visitantes del Parque Nacional Los Alerces, el intendente de Esquel, Rafael Williams, confirmó que el fuego llegó a ingresar en el ejido municipal de esa ciudad y todo el equipamiento vial de la ciudad fue puesto a disposición de Defensa Civil y de las brigadas de incendios.
La titular de Medio Ambiente de la Nación hizo oír su voz en una entrevista exclusiva con FM del Lago, cuando el incendio permanecía fuera de control. Picolotti confirmó así que se enviaron “todas las herramientas necesarias para el combate, junto con brigadistas de la provincia de Buenos Aires, Córdoba, La Pampa y Santa Cruz”, que se sumaron al personal de la provincia de Chubut. Casi 400 hombres especializados en el combate de incendios forestales y rurales fueron desplegados en el terreno con todo su equipamiento y con elementos de apoyo terrestre y aéreo.
Mientras el fuego seguía su avance, pareciendo incontenible, se evacuó a pobladores rurales del Parque Nacional Los Alerces y se produjo la autoevacuación de residentes en las zonas aledañas a la Ruta 71, que se alojaron en la Escuela 37 de Trevelin.
La lluvia colaboró en el combate
La lluvia fue un aliado. El viernes pasado una ligera precipitación colaboró a enfriar la zona activa del incendio. Si bien se calculó que se registraron entre 5 y 8 milímetros en el área afectada, esta lluvia disminuyó la combustibilidad del bosque, aun cuando los vientos que se levantaron casi de inmediato, comenzaron rápidamente a secar la vegetación. Pero el hecho es que el sábado, el fuego fue detenido. En amplios sectores quemados se pueden ver puntos activos y los brigadistas saben que hay muchísimos focos subterráneos, hasta 30 centímetros debajo de la tierra, a través de los cuales el fuego se desplaza consumiendo raíces, sobre todo en sitios donde el siniestro generó altísimas temperaturas. No obstante, una gran parte del incendio ya se encuentra con líneas de control realizadas con maquinaria pesada y herramientas manuales reforzadas con equipos de agua.
Otra noticia alentadora la dio el gobernador del Chubut Mario Das Neves, cuando anunció el viernes que otro incendio ubicado en la localidad de Corcovado, en el que se quemaron 232 hectáreas, ya había sido totalmente controlado y entraba en su fase de extinción.
Las causas del fuego
Para Das Neves el origen de los distintos focos a lo largo de la cordillera fue intencional. “De eso, no les quepa la menor duda”, aseguró en una rueda de prensa y dio como ejemplo los incendios de Cholila, donde hubo más de ocho focos simultáneos, así como el de Corcovado. Señaló al finalizar esta conferencia que “todos tienen nombre y apellido los que incendian la zona cordillerana y nadie hace nada”. El hecho es que el viernes, el gobierno de la provincia presentó una denuncia formal ante la Fiscalía de Esquel para que se investigue la presunta intencionalidad de los incendios y se identifique a sus posibles autores. La presentación acompañó a la denuncia realizada días atrás en la comisaría de Cholila por un grupo de pobladores que aseguraron que el viernes vieron a un joven, al parecer con antecedentes piromaníacos, comprar un bidón de nafta en una estación de servicio y que al otro día algunos testigos lo pudieron reconocer dentro de en una de las zonas de bosque que fue presa del fuego. La titular de Medio Ambiente de la Nación, apuntó al mismo blanco. Pocolotti aseguró públicamente que “se harán todos los trámites y se elevara la denuncia a la Justicia Nacional para que se llegue a la verdad, con el fin de determinar quien fue el causante de este desastre”.
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