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Los Antiguos: La tierra donde todo crece

Los chacareros de la localidad, originariamente productores de alfalfa y pasturas, descubrieron de a poco las bondades de la tierra y el clima para el cultivo de frutos finos. Hoy son conocidos en todo el país por sus cerezas y frutillas, pero también por su hospitalidad a la hora de recibir turistas. A pocos días de la culminación de la XIX Edición de la Fiesta de la Cereza, Portal Patagónico se adentra en la historia y la vida cotidiana de este verdadero jardín de Santa Cruz.

Por: Juan Cruz Ordóñez

juancruz@portal-patagonico.com.ar

Los Antiguos (PP). Para encontrar Los Antiguos en un mapa, simplemente hay que deslizar el dedo por la cordillera, lo más al oeste y al norte posible de la provincia de Santa Cruz, hasta localizar un enorme espejo de agua (el más imponente de Argentina y el segundo de Latinoamérica): el Lago Buenos Aires. Sobre sus orillas, en la margen sur, se encuentra el pueblo; entre los ríos Los Antiguos y Jeinimeni. Lejos de ser la típica imagen desértica del Far West (lejano oeste), Los Antiguos es un oasis verde y puro, rodeado de agua y vida, dónde lo que no crece por sí mismo se cultiva.
Hoy en día, con algo más de 4 mil habitantes, Los Antiguos ha trascendido las fronteras de Santa Cruz por la realización de la Fiesta Nacional de la Cereza. Todos los años, al promediar el final de la primera semana de enero, la localidad organiza una fiesta popular de tres días que convocó, por ejemplo, en su última edición de 2008, a unas 40 mil personas. Si uno tiene en cuenta que la población total no alcanza los 4.500 habitantes (alrededor del 12% de las personas que asistieron este año) y que la totalidad de plazas hoteleras disponibles para turistas es de 346 camas, a las que se agregan alrededor de 256 espacios de acampe, se podrá vislumbrar un poco el fenómeno que se produce para esa época. Sin embargo la Fiesta de la Cereza no nació de un día para otro y la comunidad de Los Antiguos tuvo que pasar momentos difíciles antes de convertirse en el paraíso que es hoy en día.

La locura de plantar cerezos
La historia del ser humano es un poco la historia de la prueba y el error. En los Antiguos, por ejemplo, no siempre se cultivó cereza o frutas finas. En sus orígenes los chacareros de la región dedicaban la totalidad de sus tierras a la producción de forraje, que luego vendían a las estancias circundantes. Era otra época, en la que la ganadería era la actividad principal de la provincia. Claudio Mendieta, de la chacra El Paraíso, recuerda que "cuando mi padre compró la chacra era exclusivamente productora de alfalfa (…) Después apareció un hombre de Río Gallegos, hace unos 20 años. Compró varias hectáreas en las que plantó cerezos. En un principio nos pareció una idea totalmente alocada, dada la latitud en la que nos encontramos". Claudio Mendieta habla de un escribano de apellido Sigman, quién después de comprar unas 20 hectáreas plantó, ante el asombro de todos, cerezos que había traído de Mendoza. Aún hoy, algunos lo recuerdan bajo el apodo de "el loco"; sin embargo, el tiempo le dio la razón y fueron varios los que terminaron imitándolo. Hoy se lo reconoce como el principal precursor de esta nueva etapa productiva de la localidad. "Después de 3 o 4 años nos dimos cuenta que era algo muy factible -agrega Mendieta-. El clima se prestaba. De a poco cada chacarero fue plantando uno que otro arbolito para tentar la suerte. Hoy me dedico prácticamente con exclusividad a su cultivo". Actualmente Los Antiguos cuenta con 232 hectáreas dedicadas al cultivo de cereza y unas 61 chacras en producción.  Se estima que la producción anual alcanza los 135 mil kilos, de los cuales unos 80 mil se exportan y el resto queda para el mercado interno.
 
La ira del Hudson
En agosto de 1991, a pocos años de los primeros cultivos de cereza (como referencia se puede tomar la primer Fiesta de la Cereza de 1989), el volcán Hudson -ubicado a 130 kilómetros, en Chile- cubrió toda la región de cenizas, devastando los cultivos y matando a millones de animales. Fue durante la madrugada del martes 13 de agosto cuando los 1452 habitantes de Los Antiguos despertaron aterrados. Primero se oyó un trueno ensordecedor, después relámpagos furiosos y finalmente una lluvia espesa y oscura. Eran cenizas que caían desde un cielo rojo y oscuro. Sólo unos pocos pudieron reconocer la ira del volcán, que desde una altura de 1790 metros vomitó, a través de su boca de 500 metros de diámetro, una mezcla de ceniza, arena y lava. Unos 2,5 millones de toneladas de ceniza cubrieron con una alfombra de 25 centímetros de espesor decenas de miles de hectáreas que el viento terminó de regar por media Patagonia.
El paisaje que trajo el amanecer fue peor. Los valles verdes se habían vuelto grises. Miles de ovejas murieron de hambre en pocos días al faltarle todo tipo de pasturas. El éxodo castigó duramente a Los Antiguos que perdió alrededor de mil habitantes, prácticamente las 2/3 partes de su población. Ese verano, los cerezos no dieron ni siquiera una flor y los agricultores perdieron alrededor de un millón de dólares en producción.
Sin embargo la maldición del volcán pronto se volvió bendición. Por obra de la naturaleza y de la lluvia, las cenizas sirvieron de abono y los que se quedaron o volvieron, pudieron gozar al año siguiente de una de las mejores cosechas que se recuerdan. De alguna manera ese duro golpe ayudó a afianzar la producción de cereza en la región, ya que la muerte de aquellos miles de animales había tirado por tierra el mercado del forraje.

La XIX Edición de la Fiesta de la Cereza
Para la edición de 2007 la Fiesta contó con la presencia de 30 mil personas. En este sentido, Marina Basalo, Secretaria de Turismo de la localidad, explicó a Portal Patagónico: "Todos los años viene más gente y se superan las expectativas. El año pasado esperábamos entre 20 y 25 mil personas y superamos las 30 mil". El secreto no es difícil de descubrir: es una fiesta popular muy bien organizada, de tres días, con entrada gratuita y espectáculos de primer nivel nacional, realizada en una localidad de paisajes cautivadores y de precios accesibles. Marina Basalo explicó: "El Municipio lo hace totalmente en beneficio del sector privado porque no se cobra entrada de ningún tipo, con el único objetivo que la gente tenga más dinero para volcar al sector privado. Si bien aún estamos haciendo cálculos, es impresionante la cantidad de ingresos que deja la fiesta en la localidad y en los alrededores. En cuanto al nivel de los artistas que presentamos todos los años, se debe básicamente a que el intendente consigue sponsors que contribuyen con el Municipio".
Este año la Fiesta se realizó desde el viernes 4 de enero al domingo 6 y contó con la presencia de unas 40 mil personas. Marina Basalo manifestó: "Un dato anecdótico de este año fue que por ejemplo el día sábado la puerta de acceso al predio quedó chica. Nunca nos había pasado esto. Costaba entrar y salir. Nunca vi el predio, que es de unas 7 hectáreas, como ese día. Estaba repleto". El cronograma de artistas fue:
Viernes 4: Los Tekis; Rally Barrionuevo; Inti Llimani. Sábado 5: León Gieco; Vicentino; Los Llaneros de la Frontera; Monchito Merlo; Los Cantores del Alba. Domingo 6: Chaqueño Palavecino; Los Cantores del Alba. Se contaba con la presencia de Marcela Morelo y el grupo Los Alonsitos, pero a problemas de las compañías aéreas no pudieron llegar a la localidad y tocarán el 5 de febrero, durante el aniversario de la localidad.
Por otro lado se contó todos los días, a partir de las 10 de la mañana, con las demostraciones tradicionales de jineteada. Se repartieron en premios y el espectáculo criollo contó con la conducción de Carlos Gómez (payador de La Pampa) y de Guillermo Marin (payador de Los Montes). También se presentaron a la fiesta más de 150 stand de artesanos, expositores y productores de todo el país. Entre esos stand, la Secretaría de Turismo de El Calafate, a cargo de Ana María Iani, presentó un centro de informes apoyando la festividad más importante de la zona norte de la provincia.
El domingo, para el cierre, se eligió la Reina de la Fiesta. La corona cayó en manos de una chica local, algo que no sucedía hacía 5 años. Marina Basalo, secretaria de Turismo de Los Antiguos, aseguró: "Estamos muy contentos con esto porque el trabajo que tiene la reina de acá en más es la promoción de nuestro destino, y  es importante que una chica local sea justamente la encargada de hacerlo". La Reina se llama Verónica Rivadeneira (Los Antiguos); como 1º Princesa, Cinthia Candía (Caleta Olivia); 2º Princesa, Andrea López (El Calafate); Miss Simpatía, María Lucrecia Palacios (Gobernador Gregores); Miss Elegancia, Constanza Patek (Puerto Deseado). Luego de la elección la noche culminó con un show imponente de fuegos artificiales. En cuanto a la seguridad, la policía provincial reforzó sus efectivos con oficiales de localidades cercanas. Gendarmería Nacional realizó su aporte dentro del predio de la Fiesta, mientras que Prefectura trabajó en la zona adyacente a la costa del Lago Buenos Aires. Salvo incidentes menores entre algunos jóvenes, la fiesta se desarrolló en total normalidad y orden.
Uno de los asistentes de lujo que tuvo la Fiesta fue el subsecretario de turismo de la provincia, Alexis Simunovic, quién manifestó a Portal Patagónico: "Tuve la oportunidad de participar de la última edición de la Fiesta de la Cereza, nunca había ido, francamente me impresionó mucho cómo la tienen organizada. Es una fiesta a la que llega tanta gente que desborda literalmente el pueblo y sin embargo es muy ordenada gracias a la organización que tiene". Como adelanto, el subsecretario agregó: "Transitando la ruta uno ve todos los atractivos que tiene y lo que se viene. Hay que promocionar algunos recursos y otros directamente hay que desarrollarlos. Hay que potenciar Cueva de las Manos, Perito Moreno, Los Antiguos, y también lo que es ruta 3. Por eso ahora estamos pensando cómo vamos a organizar las políticas promocionales".

El crecimiento del turismo
Año a año ingresan más turistas a la localidad, saturando completamente su capacidad receptiva, que actualmente asciende a 346 camas y 442 cubiertos. Dentro del pueblo hay 13 chacras que se dedican a recibir turistas. Allí realizan visitas guiadas por sus establecimientos o les ofrecen té al aire libre con tortas y confituras caceras. Según Walter Treffinger: "el año pasado recibimos unos 12 mil turistas en la chacra. Recuerdo que había empezado a nevar y seguían llegando (…) El año pasado también iniciamos un nuevo atractivo para los turistas: cosechar frutillas. Fue todo un éxito".
Según datos del Municipio, ingresaron a la localidad entre diciembre de 2006 y abril de 2007 unos 78.451 visitantes; el mismo periodo del año 2005/2006 lo habían hecho 71.853; mientras que durante 2004/2005 lo hicieron 37.939 personas. Allí puede notarse un salto pronunciado acompañado posteriormente de un crecimiento menor, pero sostenido. El punto cumbre de ingresos se registra siempre en enero, durante la Fiesta Nacional de la Cereza, a la que concurren no menos de 30 mil personas.
Otro dato que vislumbra la importancia que comenzó a tomar la actividad turística en Los Antiguos fue la decisión del intendente Oscar "Chano" Sandoval en elevar al rango de Secretaría la Dirección de Turismo local. En este sentido, Marina Basalo, a cargo de la misma, manifestó a Portal Patagónico: "Es un poco un mensaje del ejecutivo de la importancia que tiene esta actividad para el desarrollo de nuestra localidad, en conjunto con lo que es la producción, y en armonía con lo que es la producción de los chacareros y la cereza. Así que mi función es el desarrollo de esta actividad que, si bien consideramos que hemos avanzado los últimos años no podemos dejar de calificarnos como un destino emergente. Así que mi función es el desarrollo de nuestra actividad con el desarrollo de sus atractivos turísticos y la promoción de la localidad". Luego explicó las razones de este crecimiento: "Tenemos una ubicación estratégica que va a mejorarse indudablemente con el asfalto de la Ruta 40, además de una oferta genuina propia para motivar que la parada obligada sea en nuestra localidad. Nosotros tenemos dos grandes públicos, por un lado el turismo nacional e internacional que lo recibimos en la época estival y a su vez tenemos un público regional, tanto argentino como chileno, que es en realidad al cuál a nuestra localidad le permite ser rentable el resto del año gracias a los fines de semana. Son dos públicos a los que tenemos que abordar de manera diferente. Los atractivos principales están basados en lo que es la producción, las chacras, que es un producto muy auténtico, es realmente ver a una familia rural en pleno momento de la cosecha; el camino del Monte Ceballos, que es el camino más alto de la provincia; Cueva de las Manos también es una excursión para nosotros; y por supuesto la excelente pesca. En esta gestión nosotros también estamos empezando a trabajar en aquellas excursiones que están en la República de Chile que a nosotros nos significan una estadía más, hay un Parque Nacional que está a 60Km, entonces la gente puede hacerla perfectamente en el día y pernoctar en Los Antiguos".

Publicado Sab 23 de Febrero 2008 - 10:45 | Volver