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Un análisis global de la conservación: Hablan los expertos

Después de oír 11 conferencias magistrales y 45 simposios acerca de la situación actual de las áreas protegidas en el mundo y fundamentalmente cómo protegerlas y por qué, queda una sensación de alerta en el cuerpo. Vivimos en un planeta de constantes cambios que pocas veces entendemos. Portal Patagónico dialogó con algunos de los expertos que dedican su vida a descifrar el lenguaje de la tierra.

Por: Juan Cruz Ordóñez

juancruz@portal-patagonico.com.ar

San Carlos de Bariloche (PP). Sería imposible poder resumir en una nota periodística el resultado de las ponencias de un Congreso como el celebrado en Bariloche del 30 de septiembre al 6 de octubre. Incluso leyendo el Acta final del mismo, da la sensación que mucho se perdió en el camino, cientos de discursos que se debatieron a lo largo de 6 días intensos de trabajo, talleres y conferencias magistrales. Es por esto que decidimos hacer una nota con las palabras de dos de los principales exponentes de la conservación en el mundo y miembros directivos de la UICN (en castellano:  Unión Mundial para la Conservación de la Naturaleza).
La idea es presentar una idea general de la situación a nivel mundial no sólo de las áreas protegidas, sino también de los recursos de los cuales dispone el planeta. En esta línea hubieron dos discursos muy fuertes y hablan de que "Latinoamérica no debe seguir el modelo de desarrollo de los países industrializados" y que actualmente "es la acreedora ambiental de la industrialización desmedida y no sustentable del primer mundo puesto que aporta al planeta servicios ambientales superiores a los 3 trillones de dólares en captura de carbono, conservación de suelo y agua dulce". En la llamada Declaración Bariloche, se dejó asentado en uno de los puntos: "Nos comprometemos a demostrar científicamente que las reservas naturales de América Latina son una herramienta estratégica para que se puedan frenar los efectos del cambio climático y la desertificación del planeta".
Por otro lado, un informe leído durante el Congreso por Ricardo Sánchez Sosa, del programa de Naciones Unidas para el Medio Ambiente, señala: "Latinoamérica es una de las zonas más ricas del mundo en variados aspectos naturales, es al mismo tiempo pródiga en desigualdades y sufre un altísimo nivel de degradación ambiental contaminación, erosión, avance de la frontera agrícola, etc. Esto está relacionado con un modelo de desarrollo: los ricos recursos naturales son explotados sin medir las consecuencias y quienes se llevan esos recursos y la ganancia resultante de la explotaciones son en mayor medida los países centrales". Como señaló en una oportunidad el periodista uruguayo Eduardo Galeano: "Nuestra riqueza siempre ha generado nuestra pobreza, porque alimenta la prosperidad de los demás".
Casualidad o no, el sábado 6 de octubre, fecha que coincidía con la clausura del Congreso, el planeta tierra entraba en números rojos en materia ambiental, es decir que se alcanzaba el punto en el cual el consumo humano excede la capacidad productiva de la Tierra, de acuerdo a cálculos de la Fundación Nueva Economía (NEF). Cada año este organismo calcula la fecha en la cual la Tierra se vuelve insolvente, y en 2007 la fecha llegó 3 días antes que en 2006, que a su vez lo hizo 3 días antes que en 2005. Este grupo aseguró que si todo el mundo adoptara las tasas de consumo de Estados Unidos, necesitaríamos los recursos de 5.3 planetas tierras sólo para mantener la población. Si el consumo fuera como el de Francia, sería de 3.1 planetas; para España, 3.0; para Alemania 2.5 y para Japón, 2.4. Pero si se consumiera como China sólo harían falta 0.9 planetas, un país contradictoriamente superpoblado".
Con este marco, qué plantean los expertos ambientalistas al respecto:

Kenton Miller: Un llamado a la innovación
(Presidente de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas - CMAP, y Presidente del Comité
Rector Internacional del Congreso Mundial de Parques - CMP).

Kenton habla pausado, su castellano no es perfecto pero lo habla con palabras precisas y una paz cautivadora. Actualmente se lo considera el hombre con vida más importante en el área de la conservación, ya que desde 1965, con más de 42 años de servicio, ha colaborado  activamente en regiones de todo el mundo y en especial en Latinoamérica, con la creación y/o preservación de áreas naturales concretas. Hoy, recuperado de una enfermedad que casi le quita la vida, Kenton asegura que tiene renovadas energías para llevar su experiencia en pos de la innovación en materia ambiental, única manera que él considera que se podrá revertir la situación que atraviesa el planeta. A continuación algunos extractos de su pensamiento:

Avances: "Podemos mencionar muchos logros positivos alcanzados desde nuestra última reunión en Santa Marta (Colombia). Por ejemplo que la superficie bajo protección se ha incrementado de 160.033.326 millones de hectáreas a 300.899.880, o sea un incremento del 88% (...) Se pueden nombrar muchos indicadores positivos, como que las comunidades indígenas y locales participan ahora en la planificación y el manejo de áreas protegidas; o que cada vez llegan más visitantes a estas áreas, a tal punto que se considera que en muchos sitios están siendo utilizados en demasía por el turismo (...) Que se han implementado ciertos corredores biológicos a lo largo de toda América Central, tanto a través de sistemas terrestres como marinos (...) se habla de la reintroducción de especies nativas y la erradicación de las invasoras (...) En varias regiones se están empleando los conceptos de planificación y manejo bioregional (...) Durante la última década se ha ampliado nuestra visión y apreciamos de la contribución que hacen las áreas protegidas a la sociedad. Hemos explorado la caja negra de lo que en el pasado llamábamos simplemente conservación de la naturaleza para pasar a considerar los muchos componentes de esa naturaleza. Nuestro objetivo primordial ha pasado a ser la conservación y el uso racional de la diversidad biológica. Nos referimos a los tres niveles de dicha diversidad: especies, variación genética y paisajes; los que requieren, cada uno por separado, políticas, leyes y prácticas de manejo particulares. Además de proteger la naturaleza silvestre, hoy se reconoce que las áreas protegidas proveen agua limpia y aire puro, y son reservorio de recursos genéticos de gran importancia por el valor potencial de las plantas silvestres, los animales, hongos, bacterias y microbios para el futuro desarrollo de medicamentos y alimentos (...) Los gobiernos también se han comprometido a contar con sistemas de áreas protegidas terrestres para 2010 y de áreas protegidas marinas para 2012".

Sin Embargo: "Estas son buenas nuevas y se podrían nombrarse muchas otras. Pero, ¡paremos la fiesta! Nuestros avances y la situación de la conservación en general se encuentran en una situación de riesgo como nunca lo estuvieron antes (...) Climas cambiantes están empujando a la flora y la fauna a moverse geográficamente en la medida en que sus hábitats se vuelven más húmedos o más secos, más cálidos o más fríos (...) El nivel del mar aumenta e inunda los ambientes de las zonas costeras; el aumento y desarrollo de las poblaciones humanas demandan más alimento, energía y productos de los mercados mundiales (...) Los objetivos de Desarrollo del Milenio de la ONU incluyen sólo marginalmente al medio ambiente, ya que están destinados sobre todo a reducir el hambre y la pobreza. Podemos criticar este enfoque por su visión restringida y su limitada preocupación por la protección y supervivencia de especies y los hábitats naturales y por su expectativa de que los últimos parajes naturales que nos quedan sean los que soporten el peso de la reducción de la pobreza".

Qué se puede hacer: "Debemos promover la innovación, nuevas ideas y nuevas prácticas. Debemos actuar con precisión cuando ensayamos nuestros enfoques para resolver nuestros problemas. Tal vez no todas las innovaciones serán exitosas, pero todas generarán nuevos conocimientos (...) No podremos triunfar en nuestra misión si continuamos planificando y manejando, y preparando a nuestros futuros administradores para el mundo del pasado, para un mundo que ya no existe (...) Necesitamos desarrollar y actualizar la capacidad de nuestra gente para aprender de las experiencias pasadas, de otros colegas y para aprender haciendo. Esto quiere decir abrir nuevos canales de comunicación con y entre las organizaciones (...) Necesitamos establecer coaliciones de individuos y grupos con intereses comunes. Entre ellas se pueden incluir a científicos de la biología, la física y las ciencias sociales, economistas de recursos, especialistas en derecho y en políticas, líderes comunitarios y periodistas (...) La conservación es la responsabilidad de todos los segmentos de la población. Posiblemente ninguna organización (gubernamental o no gubernamental) o empresa (sin importar su tamaño) sea lo suficientemente fuerte como para poder implementar de manera efectiva una estrategia de conservación de la biodiversidad (...) Debemos unirnos al proceso del desarrollo. Nuestro desafío es lograr que las áreas protegidas se incorporen al proceso de asignación de tierras y sus usos. Contamos con poderosos elementos para poner sobre la mesa de negociaciones cuando se deciden las políticas de inversión, las leyes y los planes de zonificación. Entre otros valores para ofrecer contamos con agua limpia, destinos turísticos y generación de empleo en zonas rurales. A cambio de estos valores se debe reconocer el derecho de los líderes de las áreas protegidas a conocer con anticipación los planes para nuevas carreteras, ductos, represas, y otros trabajos de infraestructura que puedan afectar el potencial de las áreas protegidas para servir a la sociedad (...) Asegurar la diversidad de la vida sobre la Tierra mediante un manejo efectivo basado en prácticas científicamente comprobadas, sensibles en lo social y económicamente eficientes (...) Integrar a la sociedad es particularmente urgente".

Gabriel López: Un llamado al cambio del espíritu humano
(Director de Estrategias Globales de la UICN)

Gabriel López baja del escenario luego de un fuerte aplauso, lo esperamos. Apenas asoma escaleras abajo lo saludamos y concretamos un breve pero interesante diálogo. Hacía dos minutos hablaba justamente de abrir el diálogo y que los debates acerca de la conservación y el medio ambiente no queden sólo para los oídos de los que denominó “ya convencidos”, sino que hay que salir a convencer a los “no convencidos” de que el proyecto ambiental es la única forma que tiene el hombre de sobrevivir durante las próximas décadas, al menos en un marco de paz. De hecho, mencionó López, se gasta en un día en la guerra de Irak lo que se destina en un año entero a las partidas de medio ambiente de todo el mundo. Gabriel López lidera en UICN la iniciativa “El Futuro de la Sostenibilidad”, que busca crear nuevos espacios de debate y acción para avanzar en las discusiones sobre el futuro sostenible. La iniciativa busca respuestas a dos preguntas: ¿Cuáles son los cambios determinantes en el mundo? Y ¿cómo la comunidad ambientalista puede tener mayor impacto político para influir de manera real en esos procesos? Esto nos dijo:

“Las ideas, como las especies, necesitan evolucionar (...) Junto a los principales pensadores y actores de un amplio espectro de la sociedad estamos liderando un proceso de consulta internacional para plasmar y comunicar una nueva visión y estrategia de promoción de la sostenibilidad pertinentes para los desafíos globales del siglo XXI (...) En los próximos años atraeremos a un número cada vez mayor de personas o entidades que contribuirán a desarrollar la visión trascendental para la sostenibilidad futura de la vida en nuestro planeta”.

“Mi preocupación es que cada día las amenazas son mayores en términos de grandes proyectos de infraestructura, la frontera agrícola avanzando, etc. Hoy en día el panorama con respecto a 10 años atrás, con respecto al número de áreas y la superficie son positivas, pero mi preocupación no es hoy día, sino el futuro. En 10, 20 o 30 años si el patrón de desarrollo sigue igual, estas áreas protegidas van a ser fuertemente amenazadas en todas partes de América Latina”.

”Así que el mensaje final de mi ponencia es que tenemos que comenzar desde hoy a repensar en los modelos económicos predatorios, que no se trata solo de una lógica de ganancias y crecimiento, porque el crecimiento es siempre la historia de que hay que crecer para combatir la pobreza, pero ha habido un crecimiento fuerte en las últimas décadas en América Latina y la pobreza sigue. Esto no es crecer para combatir pobreza, es crear un sistema de desarrollo y económico que integre a los elementos fundamentales de la sostenibilidad. Se habla  mucho de desarrollo sostenible, se habla de un concepto de tres pilares: lo económico, lo social y lo ambiental como si fueran cosas separadas. Pero los recursos naturales son los que marcas los límites reales, son la base de todo, a la economía hay que construirla y construir sociedades dentro de límites ecológicos, no es posible pensar que el crecimiento puede seguir sin fin”.

“El mensaje principal es un cambio de cultura y de pensar. El crecimiento solo no muestra las consecuencias reales de impactos ambientales y sociales a largo plazo, eso es lo que los economistas llaman externalidades. El cálculo económico tiene que integrar los costos reales ambientales y sociales, algo que nunca se ha hecho. Pero fundamentalmente tenemos que repensar lo que es vivir en un planeta de 9 mil millones de habitantes en 30 años más, cómo es vivir en un planeta en paz, de manera que la mayoría o todos tienen los elementos para sobrevivir de una manera mínimamente digna y fundamentalmente el problema son las grandes desigualdades que tenemos”.

“América Latina tiene la ventaja de contar con una rica sociedad civil, con un proceso que ahora comienza a tomar forma, a movilizar el pueblo para cuestionar las recetas que llegan desde afuera en términos de crecimiento. Cuando el crecimiento se da en términos de normas de sostenibilidad y no sólo en sí mismo, puede ser algo muy positivo. Hay que dejar de lado la idea del crecimiento a través del consumo. Esto implica realmente un replanteamiento en la cultura y el pensamiento. Hay que cambiar el espíritu del ser humano, eso salió fuertemente en el Foro, no solamente de América Latina, sino también de Asia, de África, de Europa. Crear una ética que valorice la vida, el bien común y no usar las riquezas comunes del planeta para ganancias particulares, para garantizar el modo de vida de un grupo pequeño con enormes costos sociales y ambientales en todos los sentidos. No va a haber paz, seguridad ni equidad sin un desarrollo realmente sostenible. Es una propuesta un poco tal vez de largo plazo, de lo que representa socialmente la buena vida”.

“Es importante que los ambientalistas no se queden solo enfocando en áreas protegidas, tienen que entrar en otros debates, no entrar solo en la toma de decisiones sobre las áreas de medio ambiente, sino sobre la toma de decisiones del ministerio de economía, educación, planificación de los países. Ahí es donde las decisiones o los vectores reales de amenazan comienzan. Mi mensaje a las personas que se dedican a salvar y guardar las áreas protegidas es que hay que ir más allá de esas áreas. El fin sí, es un sistema de áreas protegidas saludables, pero que no queden como islas fragmentadas, aisladas, sin una dignidad integral. Tenemos que ver en el corto plazo, porque la verdad es que no hay mucho tiempo, la frontera agrícola está avanzando, los proyectos de infraestructura, los mercados internacionales que presionan fuertemente para producir más, en parte es un re pensamiento de la economía global. Es un gran reto. No quiero con esto desprestigiar el trabajo de la gente sobre áreas protegidas, porque es un trabajo vital, pero para tener éxito a mediano y largo plazo, tenemos que entrar e influir como comunidad en un debates más amplios, en debates donde las amenazas tienen su origen. La problemática mayor de los ambientalistas ha sido focalizar sobre las áreas protegidas y descuidar tal vez el contexto. Han enfocado mucho en especies, protección de las áreas, sin pensar en el planeta como un todo”.

Publicado Dom 25 de Noviembre 2007 - 19:19 | Volver

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Gabriel López, Director de Estrategias Globales de la UICN, durante la conferencia magistral que brindó acerca de la sustentabilidad como único futuro posible para las áreas protegidas y la vida en el planeta. Foto: Juan Cruz Ordóñez (PP). Kenton Miller le entraga a Heliodoro Sánchez, durante el acto de cierre, el primer premio a la innovación en el campo de la sustentabilidad para las áreas protegidas por su trabajo sobre manglares en Colombia. Foto: Juan Cruz Ordóñez (PP). Kenton Miller (Presidente de la Comisión Mundial de Áreas Protegidas - CMAP, y Presidente del Comité Rector Internacional del Congreso Mundial de Parques – CMP). Su legado en el campo de la conservación es tan amplio que su nombre ya ingresó al diccionario de la conservación como un sinónimo de dedicación y compromiso con la naturaleza del mundo. Foto: Juan Cruz Ordóñez (PP).

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