Bajo el lema "Integración, Conservación y Bienestar para los pueblos de América Latina", los principales científicos e integrantes de distintas organizaciones ambientalistas del mundo, junto a los responsables de la administración del conjunto de Áreas Protegidas de América Latina, debatieron a lo largo de 7 días con el fin de coordinar políticas conjuntas y analizar la situación concreta en la que se encuentran estas áreas, verdaderos oasis de los cuales dependerá en gran medida el desarrollo y el futuro de las sociedades humanas.
San Carlos de Bariloche (PP). Del 30 de septiembre al 6 de octubre más de 2.200 participantes de Latinoamérica y el mundo se reunieron en la ciudad de Bariloche con el fin de analizar la situación en las que se encuentran las Áreas Protegidas del continente, reconocer las amenazas concretas a las que están expuestas y coordinar estrategias en conjunto a implementar en el corto, mediano y largo plazo. Este II Congreso Latinoamericano demostró que el compromiso tomado durante el primer congreso, celebrado en Santa Marta (Colombia) entre el 21 y el 28 de mayo de 1997, sigue en pie y que cuenta cada vez con la participación de más individuos, empresas y organismos comprometidos y abocados a la conservación.
El presidente de la Administración de Parques Nacionales, el ingeniero Héctor Espina, en su rol de presidente y organizador del II Congreso celebrado en Bariloche, manifestó a Portal Patagónico que la concurrencia superó ampliamente todos los cálculos previstos. "Teníamos un objetivo inicial de unos 1.000 participantes. Pero los días pasaban y se seguía inscribiendo gente. Hoy podemos confirmar que se superó los 2.200 inscriptos que llegaron de toda Latinoamérica y de distintas regiones del mundo". En cuánto a la importancia de la declaración final a la que se llegó una vez culminado el congreso, Espina señaló que "el año que viene se celebra el Congreso Mundial en Barcelona y esta declaración que conformamos entre todos los participantes y que salió de los foros, simposios y talleres, representará nada menos que la posición del continente Latinoamericano en el evento más importante a nivel mundial en lo que respecta a conservación. Es un orgullo poder presidir un evento de esta envergadura y celebrarlo exactamente donde hace 104 años nacían los Parques Nacionales de Argentina de la mano de Francisco Pascasio Moreno".
El encuentro se había iniciado con la presencia confirmada de 500 delegados de 17 países y culminó con más de 2.000 representantes de 35 países de América Latina, el Caribe y algunos observadores de Europa y Norteamérica. Una de las afirmaciones más fuertes con la que se abrió el congreso, aseguraba que América Latina es uno de los territorios del mundo con mayores reservas de materias primas, con menos desarrollo industrial, más pobreza y asimismo acreedora ambiental del uso indiscriminado y los modos de producción de los países desarrollados. En la apertura de la declaración final, puede leerse: "Reconocemos que las áreas protegidas de la región, como parte de nuestra herencia natural y cultural, son instrumentos indispensables para alcanzar los objetivos de un desarrollo sostenible y elevar el bienestar de nuestros pueblos, al mismo tiempo que aportan soluciones a las principales problemáticas ambientales globales. Alcanzar dicho reconocimiento constituye una necesidad urgente y un gran reto para todos. Reafirmamos que la región Latinoamericana tiene carácter de acreedora ambiental de los países desarrollados".
Avances, retrocesos y problemáticas actuales
Si bien la declaración menciona que Latinoamérica cuenta actualmente con unas "4000 áreas protegidas, con una superficie mayor a 4 millones de Km2, es decir más del 18% del territorio terrestre de la región (...) con lo cuál posee el 20% de la extensión de todas las áreas protegidas del mundo", también afirma que "en la última década las amenazas existentes a la integridad de las áreas protegidas se ha intensificado, especialmente el avance de actividades agrícolas de gran escala (incluyendo la producción de agrocombustibles), el tráfico ilegal de madera, la extensión de actividades mineras, petroleras y forestales no sostenibles, así como cultivos de uso ilícito en algunos países". Es decir que si bien se ha avanzado en la creación de áreas, éstas peligran más que nunca. Con respecto a esto, Heliodoro Sánchez (Colombia), quién recibió el primer premio Kenton Miller a la innovación para la sostenibilidad de las áreas protegidas, manifestó a Portal Patagónico que "no debemos estar contentos sólo por el hecho de que hemos aumentado la cantidad de áreas protegidas en el continente, porque estamos viendo que muchas de esas áreas existen sólo en el papel. Tenemos que generar áreas protegidas que efectivamente se protejan".
De allí surge la idea de "sustentabilidad" de las áreas, es decir que ellas puedan generar ingresos suficientes para autofinanciarse, algo que suena bien pero que tiene un tema de fondo: ¿Cómo podría un área protegida generar ingresos sin poner en riesgo la integridad de los recursos y la biodiversidad que protege? Se habló concretamente de la industria del turismo, la cual tiene sus candidatos a favor y en contra. El tema de fondo es ver efectivamente cuántos turistas puede soportar un área protegida sin deteriorarse, cuánto dinero deberían aportar las empresas privadas que operan allí y pensar en planes de manejo precisos para cada área específica. De todos modos, según lo confirmó el propio presidente de Parques Nacionales, Héctor Espina: "Desde lo conceptual hemos avanzado en la idea de que la conservación debe abandonar su carácter de aislamiento y fragmentación y este avance ya se ha producido en distintas dimensiones". Con esto Espina rompe un poco con la vieja concepción antagónica de "conservación versus desarrollo". Sin embargo se deja en claro que se habla de un desarrollo sustentable, es decir, sin poner en peligro la integridad de los recursos.
Por su parte el secretario de Turismo de la Nación, Enrique Meyer aseguró en la apertura del Congreso que "la conservación y el turismo pueden ser compatibles". Luego señaló que en Argentina la actividad turística que se genera alrededor de los Parques deja en las localidades de apoyo un promedio de 650 millones de dólares al año. En el documento final del último Congreso Mundial de Parques Nacionales, realizado en 2003 en la ciudad sudafricana de Durban, se recomendó que "se conciba al turismo como un instrumento de apoyo a las áreas naturales protegidas, puesto que constituye la principal fuente de ingresos para financiar actividades de conservación". Lo que algunos discuten son los límites de esa actividad, los controles necesarios que deben realizarse y una distribución más equitativa de las millonarias sumas de dinero que ésta genera. Según Kenton Miller, una de las figuras más reconocidas a nivel mundial en materia de conservación, "los Parques son un capital como cualquier otro, en los que hay que invertir para preservar. Hay que ver qué porcentaje el fisco de los países le devuelven a los Parques en razón de los que estos generan". No sólo en materia de turismo, sino en el aporte de agua y caudales para generación de energía, de reserva biológica para la conservación de suelos y aguas, como reservorio de reproducción de fauna, etc.
Anuncios para Argentina
1. Creación del 1º Parque Marítimo. Durante el II Congreso de Parques se declaró el periodo 2008-2018 como la década de las Áreas Marinas Protegidas (AMP), debido a que es uno de los grandes ítems pendientes. La actual cobertura de Latinoamérica con respecto AMP es menor del 0,5%. Asimismo, la mayoría de esas áreas existentes, son pequeñas y costeras, sin lugares de preservación estricta. Por eso se planteó como objetivo primordial la creación durante la década venidera de diversas AMP a lo largo de todo el continente. Argentina abrió la apuesta durante el mismo Congreso, al oficializar la primera reserva de este tipo en el país.
El 22 de junio de 2007 se firma en la ciudad de Esquel, con la presencia del gobernador Mario Das Neves, el secretario de Turismo de la Nación, Enrique Meyer y el presidente de APN, ing. Héctor Espina, un convenio marco para la creación de nuevas áreas protegidas en la provincia de Chubut. El 8 de agosto el presidente de la Nación Néstor Kirchner junto al gobernador Das Neves, rubrican el Tratado de Conformación para a creación del Primer Parque Marino Costero del país. El mismo se establecería en la zona del Golfo San Jorge, con más de 100km de costa y 40 islas de gran riqueza ecológica -donde se reproducen, alimentan y visitan más de 38 especies de peces y numerosas aves marinas-; además de incluir superficie terrestre y marina, abarca el lecho y el subsuelo marino.
Por otro lado, este Parque cuenta con la particularidad de ser la primer área protegida interjurisdiccional de Argentina, ya que une al gobierno provincial con el nacional. Fue el resultado de más de dos años de trabajo entre APN (Nación) y el Ministerio de la Producción de Chubut (Provincia).
2. Aumento de la superficie del territorio protegido. Con la celebración de un marco acuerdo entre APN y el Ministerio de Defensa se designaron 13 zonas militares como nuevas áreas protegidas. Hasta el momento Argentina contaba con un total de 328 áreas protegidas, es decir unas 15 millones de hectáreas. Con este acuerdo la superficie protegida pasó de una cobertura del 5,7% del territorio nacional al 6,78%. La idea más allá de sumar hectáreas es proteger espacios específicos con una rica y variada biodiversidad. El presidente de APN, el ing. Héctor Espina señaló durante los anuncios que "cada una de estas áreas tendrá un comité conjunto, con un plan de manejo y otro estratégico, no solo para la utilización de recursos, sino también para el uso militar y público".
Los espacios iniciales sobre los que se elaborarán planes de manejo, son: Los Manantiales (San Juan), La Mosquera (Campo de Mayo), Magdalena (Azul), Arsenal Naval Azopardo (Azul), Base CELPA (Mar Chiquita), Tupungato (Mendoza), Quebrada del Portugués (Tucumán), Puerto Península (Misiones), Campo Sarmiento (Entre Ríos), Cuartel de Vigilancia de Ciudad de la Paz (Entre Ríos), Punta Buenos Aires (Chubut), Cabo Blanco (Santa Cruz), y Campo General Belgrano (Salta). Estos predios han sido identificados como prioritarios debido a sus características únicas y por mantener ambientes originarios y diversas especies amenazadas.
El acuerdo menciona: "La identificación de Espacios Naturales de Interés para la Conservación (ENIC) para su incorporación como nuevos espacios protegidos terrestres y marino-costeros" (...) "Minimización del impacto ambiental de las actividades militares en inmuebles asignados en uso a las Fuerzas Armadas" (...) "Formación y capacitación de personal. Información y divulgación del patrimonio natural de la Nación" (...) "Conservación, protección, mejora y recuperación ambiental de los ENIC".
En cuanto a la importancia de este marco-acuerdo, el presidente de APN señaló a Portal Patagónico que "esta estrategia apunta a aumentar la superficie de áreas protegidas de Argentina ya que quedan muy pocas tierras fiscales que puedan convertirse en futuros Parques, es por esto que estamos apuntando a políticas novedosas como este acuerdo o el del Parque Marítimo realizado junto a la provincia de Chubut. A futuro también vamos a tener que pensar en interaccionar con áreas protegidas privadas, porque si queremos crecer vamos a tener que modificar o repensar viejos paradigmas y estrategias. Hoy en día si yo quisiera crecer con 10 millones de hectáreas protegidas nuevas, que sería lo ideal, tendría que comprarlas y gastar millones sólo para adquirirlas, porque ya no existen más tierras fiscales en el país".
3. Reingreso a la UICN. La UICN (en castellano Unión Mundial para la Naturaleza), es la mayor alianza a nivel internacional conformada por diversas organizaciones, científicos e individuos que trabajan para asegurar el uso equitativo y sostenible de los recursos naturales en beneficio de los seres humanos. Es un organismo de carácter internacional cuyas operaciones son descentralizadas y llevadas a cabo por un creciente número de oficinas regionales y nacionales alrededor del mundo. Desde el año de su creación (1948), ofrece asesoría experta sobre aspectos científicos y políticos relacionados con el medio ambiente. La UICN agrupa actualmente a 1000 organizaciones en más de 140 países (entre Estados soberanos, agencias gubernamentales y organizaciones no gubernamentales); a su vez cuenta con seis comisiones conformadas por más de 10.000 personas de 182 países. Su misión, en sus palabras: "Influenciar, alentar y ayudar a los pueblos de todo el mundo a conservar la integridad y la diversidad de la naturaleza, y a asegurar que todo uso de los recursos naturales sea equitativo y ecológicamente sustentable".
El Estado Argentino fue miembro de la UICN hasta 2001 cuando fue rescindido a raíz de la crisis institucional y económica que atravesó el país. Según Miguel Pellerano, Subsecretario de Política y Gestión Ambiental de la Secretaría de Ambiente: "La reincorporación de Argentina a un lugar en el cual siempre quiso estar y de donde nunca debió salir es, sin duda alguna, motivo de alegría para todos". Con este anuncio, Argentina se vuelve en el miembro número 91 de la Unión en América del Sur. Robert Hofstede, Director Regional de la Oficina Sudamericana de UICN manifestó que el reingreso de Argentina es muy significativo teniendo en cuenta que se trata del segundo país más grande de América Latina, con ecosistemas diversos, miles de especies y una importante riqueza cultural. Según Hofstede: "Para la Unión esto representa un compromiso enorme que lo traduciremos en actividades que fortalecerán no solamente las actividades en Argentina, sino en todo el Cono Sur".
4. Creación del Consejo Asesor de Política Indígena. Durante el plenario del Foro de Pueblos Originarios celebrado durante el II Congreso de Parques Nacionales y Otras Áreas Protegidas, el presidente de APN, Héctor Espina, anunció la creación de un Consejo Asesor de Política Indígena dentro del Directorio de la Administración de Parques Nacionales. El mismo tendrá la misión de participar activamente en la elaboración, consideración y revisión de propuestas políticas y su posterior implementación, referentes a los derechos de las comunidades de los pueblos originarios que lo integran (Mapuche, de Neuquén; Kolla, de Salta; Aba Guaraní, de Jujuy; y de las instituciones representativas de pueblos originarios que se incorporen en un futuro).
Según señaló el propio presidente de la institución: "En Argentina es la primera vez que se aplica en forma efectiva, en un organismo estatal, una resolución que aplica derechos que son reconocidos por ley nacional en materia de pueblos originarios o indígenas". Este anuncio se gestó en conjunto a una importante concurrencia de representantes aborígenes de toda Latinoamérica. De hecho uno de los foros más polémicos del evento fue el Foro Indígena, desde el cuál se reclamó entre otras cosas, el manejo y la propiedad de tierras que, en algunos casos, hoy concuerdan o se superponen con áreas protegidas. Un tema álgido que aún generará numerosos debates.
Otro de los puntos señalados por los representantes de los pueblos originarios fue el pedido de la creación, ante las autoridades de la UICN, de una nueva categoría de área protegida y su correspondiente manejo, la cual se llamaría "Territorio Indígena de Conservación". Héctor Niebas, representante indígena de la comunidad Tinkunaku del pueblo Kolla, señaló: "El Estado debe asumir que los pueblos originarios tienen su propia visión de la conservación (...) La globalización ha llegado a todos lados, esta política de la visión compartida nos es útil porque debemos tomar algunas herramientas del mundo occidental que nos van a permitir manejar nuestro territorio de manera más efectiva".
5. Tratamiento de residuos para localidades aledañas a Parques Nacionales. Durante la apertura del Congreso de Bariloche, el Secretario de Turismo de la Nación, Enrique Meyer, anunció que junto a la Secretaría de Ambiente iniciaron los trámites por "un crédito de 70 millones de dólares para el tratamiento de residuos en todas las localidades donde haya Parques Nacionales. La conservación y el turismo pueden ser compatibles", a lo que agregó: "será un trámite largo pero nos parece importante porque serán fondos destinados a un relleno sanitario, una planta de separación, una planta de trasferencia y el saneamiento de viejos basurales. Este crédito fue acordado en julio y se empezará a ejecutar a partir del próximo año".
Por otro lado aseguró que "en los últimos 4 años las áreas protegidas a cargo de APN duplicaron el número de visitantes, lo que posibilitó la generación de la masa de dinero que permite el mantenimiento de otras áreas protegidas y el financiamiento del sistema nacional". Un claro mensaje de que el turismo puede ser en Argentina la herramienta que conduzca a la autofinanciación de las áreas protegidas.
6. Fortalecimiento de la estructura de APN. El ingeniero Héctor Espina, titular de APN, aseguró que la institución logró en los últimos 4 años de gestión: cuadriplicar el presupuesto; duplicar la planta de personal permanente (de unos 600 pasó a 1200, en su mayoría trabajadores que se encontraban de manera transitoria en la institución); además de la incorporación extra de unas 200 personas.
Por otro lado aseguró que se triplicó la superficie de zonas protegidas con planes concretos de manejo, en su mayoría participativos y abiertos. Las visitas a los Parques tiene en el país un fuerte incremento año a año. En 2006, el número de ingresos superó los 3 millones de personas.
La Declaración de San Carlos de Bariloche
Así se llamó finalmente el documento leído y presentado durante el cierre del Congreso, en el primer piso del Hotel Panamericano, cuyo espacio físico se vio colmado por personas que incluso escuchaban desde la planta baja la lectura de la Declaración. El cierre fue presidido por el presidente de APN, ing. Héctor Espina, quien contó con la compañía de el gobernador de la provincia de Chubut, Mario Das Neves y la secretaria de Ambiente de la Nación, Romina Picolotti.
Antes del acto de clausura, Héctor Espina señalaba a Portal Patagónico que "una resolución son objetivos de trabajo, una serie de indicadores de voces calificadas, pero no es una ley. La idea es obviamente que los actores políticos gravitantes tomen en cuenta este tipo de documentos. También de aquí saldrán los planes de acción para los próximos años en el continente y el mundo, ya que hay que recordar que estas conclusiones serán llevadas el año entrante a Barcelona, al Congreso Mundial de Áreas Protegidas. Este es sin duda el congreso más importante que se ha hecho este año con respecto a conservación en el mundo, de hecho me lo han confirmado los expertos que han venido". Por otro lado el presidente de APN señalaba que "hay que demostrarle a la sociedad que esto no sólo se trata de un montón de principios maravillosos, sino que esto es realmente posible, que podemos vivir mejor sin agotar nuestros recursos. Yo creo que si logramos mejorar las áreas protegidas y hacerlas sustentables, pueden servir de ejemplo para el mundo, para cambiar una filosofía de vida que está basada en un consumo que no es sustentable y que tarde o temprano va a colapsar".
La declaración fue un extracto de las conclusiones de más de 70 talleres científicos específicos, divididos en 4 grandes temáticas: 1) Áreas Protegidas y Conservación de la Diversidad Biológica; 2) Avances y Desafíos en el Conocimiento y la Información sobre el Manejo de Áreas Protegidas; 3) Fortalecimiento de Capacidades e Incremento del Soporte para el Manejo de Áreas Protegidas; 4) Gobernanza, equidad y calidad de vida. A continuación haremos una breve selección de sus puntos más sobresalientes:
- "Reafirmamos que la región de Latinoamérica tiene carácter de acreedora ambiental de los países desarrollados".
- "Somos concientes que vivimos en un mundo en constante transformación, en el que cada día son más evidentes los impactos asociados al cambio climático (...) Enfrentamos grandes retos de conservación y desarrollo vinculados a la reducción de la pobreza, el crecimiento demográfico, la urbanización, el desarrollo económico e industrial en algunos casos descontrolado y la contaminación asociada a sus procesos de producción (...) la sobreexplotación de recursos pesqueros, el deterioro de los ambientes costeros, serios problemas sobre el abastecimiento y la demanda de agua".
- "Destacamos que el turismo vinculado a las áreas protegidas es un instrumento que puede contribuir a la conservación".
- "Identificamos que la última década las amenazas existentes a la integridad de estas áreas se han intensificado, especialmente el avance de las actividades agrícolas de gran escala (...) En muchos casos estas amenazas se ven agudizadas por el surgimiento de iniciativas de infraestructura vial y energética que carecen de consideraciones ambientales adecuadas, así como el incremento de la demanda de recursos naturales para el comercio internacional".
- "Muchas de estas áreas protegidas continúan adoleciendo de apoyo en cuanto a recursos humanos y financieros para su gestión efectiva y sufren los impactos derivados de proyectos de desarrollo económico y de infraestructuras inadecuadas (...) Es fundamental reafirmar el papel indelegable del Estado en la conducción de las políticas de Áreas Protegidas".
- "La exploración y explotación minera y de hidrocarburos en áreas protegidas, así como la reducción de la superficie declarada para fines extractivos, es contraria a los objetivos de conservación de la biodiversidad".
- "Las Áreas Protegidas declaradas total o parcialmente sobre territorios de pueblos indígenas, deberán gestionarse respetando los derechos de estos pueblos, asegurando la plena y efectiva participación de sus organizaciones representativas en la toma de decisiones para el manejo y protección de estos sitios".
Haga click sobre la vista previa para ver la imagen. Galería completa