Los chicos de este establecimiento cuentan con un lugar propicio para fortalecer el hábito de la lectura, un nuevo espacio dedicado a la literatura que fue una iniciativa encarada por la escuela junto con la fundación Leer y el sustento económico de Supermercado La Anónima.
El Calafate (PP). El 10 de septiembre Portal Patagónico visitó las instalaciones de la EGB Nº 80 donde, con la presencia de dirigentes y el
cuerpo de docentes de la institución, los alumnos inauguraron su flamante rincón literario. El acontecimiento se llevó a cabo en el marco del acto celebrado por el Día del Maestro. Se trata de una sala de lectura con todas las comodidades y equipada con libros para chicos de todos los niveles escolares. Con este proyecto, que se viene gestando desde mediados del año pasado, se propone inculcar el hábito de la lectura en los chicos que van desde los 6 a los 14 años.
Graciela Carricaberry, directora de esta institución educativa le contó a Portal Patagónico cómo surgió la idea: “A mediados de 2006, nos inscribimos para el salón de lectura, ahí conocimos a la ‘Fundación Leer’. Después nos anotamos para el concurso que hacía esta fundación y ganamos 200 libros de lectura para la biblioteca de la escuela. Este año nos propusieron participar del proyecto que se llama ‘Libro Abierto’, mediante el cual, curso de capacitación de por medio, nos dieron 150 pesos para la compra de algunos elementos que necesitáramos para el rincón. A su vez nos dieron las órdenes de compra para 130 libros destinados a ser repartidos entre los chicos y 250 más con destino fijo en el rincón de lectura. Todo eso fue facilitado por ‘La Anónima’, que es el sponsor de la Fundación Leer”.
La sala de lectura ya se encuentra en condiciones y está habilitada exclusivamente para los alumnos de la EGB Nº 80 de todos los grados. “Lamentablemente para el reparto de los libros que cedió la fundación, se eligió un grupo de chicos porque solo eran 130 libros y no daba para mas. Pero hay 250 nuevos, mas los 200 del año pasado que quedan en la biblioteca”. Lejos de conformarse con lo que se consiguió, la directora es conciente de la necesidad de los chicos y agrega que “más importante que ampliar la sala de lectura, lo que necesitamos es aumentar la cantidad de libros para la biblioteca, porque tenemos muy poquitos, que se fueron consiguiendo todos por donaciones en
estos dos años anteriores. Estimo que tenemos alrededor de 1000 ejemplares y todos fueron donaciones solicitadas desde la biblioteca”.
Tanto la sala de lectura como la biblioteca cumplen un papel fundamental a la hora de inculcar la lectura en los chicos. Graciela ya lo entendía así antes de contar con este nuevo espacio que tienen los chicos en la escuela. Durante los años 2005 y 2006 la actual directora de la EGB Nº 80 –por esos años bibliotecaria de la misma institución- llevó adelante un proyecto de lectura denominado ‘Me gusta leer’ donde “yo les brindaba una hora semanal de lectura a los chicos (…) este año, con el nuevo rincón de lectura están muy entusiasmados, hasta el día de hoy me reclaman el espacio de lectura que yo les daba el año pasado. A partir de ahora las cosas se van a organizar de diferentes maneras, porque contamos con un lugar específico. Tenemos que organizar bien el cronograma para poder introducir todas las actividades que hay programadas, tratando de aprovechar al máximo la biblioteca y el rincón”.
A través de Portal Patagónico la EGB Nº 80 comunica a la comunidad que siempre está abierta a recibir ayuda de todos, “no solo de material o dinero, por ejemplo hay padres que vienen a leerles a los chicos, a darles charlas o para quedarse en el rincón de lectura con los chicos (…) Esto recién empieza, todo tipo de ayuda es bienvenida” finalizó Carricaberry.
El padrino
La EGB Nº 80 cuenta con un padrino muy especial. Se trata de la empresa de capitales italianos ‘Lloyd Transatlántico’. Graciela Carricaberry explica la casualidad que los puso en contacto “el año pasado a través de una traductora de italiano que es amiga de una profesora de educación física de nuestro establecimiento (…) un grupo de italianos que viajaron a El Calafate querían hacer un aporte cultural a nuestra sociedad apadrinando un establecimiento educativo y la traductora les comentó acerca de la EGB Nº 80”. Después del primer contacto, todo se dio muy rápido, “nos pidieron que escribamos lo que necesitemos y que nos iban a ayudar. Al próximo viaje, dos meses después, esta gente volvió y se acordaron de la escuela 80. Nosotros ya teníamos el listado y se lo enviamos al gerente de la
empresa que está en Buenos Aires. Le hicimos llegar el proyecto y con el tiempo, después de varios trámites, se abrió una cuenta cooperadora donde ellos hicieron el depósito. Y hace aproximadamente un mes que el Banco Central nos entrega los fondos para la cooperadora”.
A través de la Cooperadora de la escuela, con el dinero proveniente del padrinazgo de Lloyd Transatlántico, se va a proceder a satisfacer las necesidades de la institución. Entre otras cosas, se comprarán diez computadoras para equipar la sala de computación que ya cuenta con cinco máquinas, pero que no dan abasto para cubrir la demanda de todo el alumnado, “y la verdad es que las necesitamos porque nosotros tenemos una hora de computación por cada aula. No dan abasto, son muy poquitas computadoras (…) Hay expectativa, pensamos tener diez computadoras más con lo cual estaríamos más acordes al número de alumnos, hoy solo contamos con cinco computadoras de las cuales solo una tiene acceso a Internet. De todas maneras los chicos utilizan las máquinas para aprender computación, pero pronto vamos a requerir de internet”. Con la compra de los elementos necesarios, las diez nuevas computadoras podrán ser conectadas a la red global a través de la antena satelital que donó la Fundación Telefónica mediante la Fundación Aprendiendo Bajo la Cruz del Sur. (Ver ‘Los chicos están de estreno. Edición mes de julio de Portal Patagónico)
La empresa de origen italiano Lloyd Transatlántico luego de ofrecerse como ‘padrino’ de la escuela, tuvo la intensión de venir para la inauguración, lo cual no fue posible. Pero como no hubo un acto de apertura formal desde el consejo de educación, “vamos a hacer nosotros el padrinazgo más adelante, todavía no hay una fecha fija. Y también vamos a llevar a cabo la imposición del nombre de la escuela, siempre que el consejo de educación lo apruebe” aclaró la directora del establecimiento.
Si bien todavía la escuela no posee un nombre concreto, una maestra presentó un proyecto denominado ‘construyendo nuestra identidad’. Dentro del mismo ya existen nombres tentativos propuestos por alumnos y allegados. El proceso de selección consistirá en desarrollar una votación entre todas las propuestas presentadas para que los chicos y las familias elijan el nombre de la escuela. Cada propuesta debe contener su fundamentación para no tomar nombres al azar. De esta manera se está construyendo la identidad no solo de una institución, sino también de cientos de chicos que se están formando intelectual, social y moralmente dentro de la escuela.
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