Portal Patagonico
Año 5 Nro. 28
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El enigma del río Cananor

El río Cananor empieza a aparecer en la cartografía europea de la Patagonia en 1502,- 18 años antes del viaje de Magallanes-, y se mantiene hasta 1883, cuando se declara su inexistencia. En 27 mapas se lo sitúa en el mismo lugar con el mismo nombre: entre los paralelos 45 º y 47 º de latitud sur, o sea al norte del Golfo San Jorge, cerca del actual puerto de Camarones. Allí no hay actualmente rastros de que haya existido río alguno de una importancia que permita su registro en la cartografía de los marinos del siglo XVI. Otro enigma es el nombre. Un puerto en Oriente, en la costa de Malabar, llevó idéntico topónimo.

Por: Ricardo Caletti

ricardo@portal-patagonico.com.ar

Camarones (PP). Cananor, más que un río, es un enigma que viene corriendo desde los inicios del siglo XVI, y que por el momento no encuentra respuesta. El curso de agua, aparece en veintisiete mapas europeos desde 1502. Localizado con idéntica precisión en todas las cartas de la época, se lo ubica entre los 45º y 47º de latitud sur, desembocando en las proximidades de la bahía Camarones.
Allí no hay ningún río, y reconociendo el área no aparecen rastros que indiquen que alguna vez hubo alguno de un caudal tan significativo que mereciera su traza en los mapas de la época.
El investigador de Camarones Alberto Gerardo Robert, apasionado en el tema, sostiene la alternativa que el río Cananor haya sido el río Salado que en algún momento hubiera tenido un caudal notable. Es una opción. Y quizás de ese nombre “Cananor” haya derivado el topónimo “Camarones” para la bellísima bahía del sur del Chubut.
Lewis Jones en su obra “La Colonia Galesa”, aporta la idea de que el Cananor podría haber sido el antiguo curso del río Chico. Cita el autor galés: “A mitad del curso de este río hay una gran hondonada que se abre hacia el mar frente al lugar llamado Camarones. En el fondo de esta depresión, que comunica el Lamacán,- río Chico-, con Camarones,  corre un curso salado, cuyo caudal depende de las lluvias y de los manantiales”. El nombre Cananor, o Camarones para ese río ignoto, se mantuvo desde 1502 hasta 1883, cuando la expedición del coronel Lino Oris de Roa informó cabalmente su inexistencia. Y así desaparece de los mapas patagónicos con el mismo misterio con el que apareció. Como corresponde a la índole de los enigmas, éstos se manifiestan con asombro desde el primer momento.
En cuanto al río Cananor ese momento fue en el año 1502, -18 años antes de la navegación y recalada patagónica de Hernando de Magallanes-. En la cartografía europea de ese año empieza a aparecer el río en los mapas de Caverio y de Kunstmann II, por lo que alguna expedición debió haber llegado a esas latitudes patagónicas para registrarlo al igual que al río Jordán,- actual Río de la Plata-. Esa expedición no pudo ser otra que la de Américo Vespucio, quien con bandera portuguesa habría llegado casi dos décadas antes que Magallanes, hasta por lo menos la latitud de San Julián. El mapa de Vespucio de esas tierras, junto con una carta dirigida a Lorenzo di Pier Francesco de Médici, fue publicado en París en ese año 1502.
Al respecto, el historiador Germán Arciniegas escribe en su obra “Vida y época de Amerigo Vespucci”: “Vespucci llegó a las costas patagónicas en la primera semana de abril, (de 1502)-. No clavó ninguna bandera. Sólo dejó el nombre de un río: el Cananor. Poco antes de Cananor, a un río bautizó de San Antonio. Como no coincide con fecha alguna del santoral, le llamaría así por alguno de los tripulantes, o por alguno de los Vespucci: Antonio, su hermano, o Giorgio Antonio o Guido Antonio, sus tíos. En realidad, hacia el 24 de marzo pudieron llegar al río San Antonio, y ese era el día en que había nacido Guido Antonio, el embajador. Conjeturas semejantes pueden hacerse sobre los puertos de San Vicente y San Sebastián. ¿Pero Cananor? ¿Por qué llamó Cananor al último río? Cananor era un recuerdo del Oriente que lo mismo impresionaba a los portugueses que a los florentinos. Cananor y Cochin eran los dos puertos de exportación más importantes para la pimienta y la canela, sobre la costa de Malabar. De Malabar era originaria la pimienta, y la pimienta tenía en Florencia más consumo que ninguna otra especia. Se usaba en la cocina y en la farmacia. Valía como moneda. Para pagar Ghino Frescobaldi las tierras que tenía en arrendamiento de los frailes de la Humildad, en la parroquia de Todos los Santos de Florencia, lo hacía con una libra de pimienta al año. Ahora, con el viaje de Cabral, el puerto de Cananor se iba a convertir en un centro de actividades portuguesas, y Amerigo debió tener de eso una imagen anticipada por sus conversaciones con Gaspar en Cabo Verde. Pero poner allí su nombre era como un puente de esperanza tendido hacia el Oriente”.
El hecho es que durante 382 años persistió la creencia de la existencia del río Cananor. Y sólo una expedición formal a fines del siglo XIX, certificó su inexistencia.
Hoy, en la costa de Camarones, sólo corren algunos arroyos temporarios, y sigue corriendo con intensidad, el enigma del Cananor.

Publicado Jue 15 de Noviembre 2007 - 21:14 | Volver

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Mapa portugués de Diego Homen – año 1568-, uno de los tantos en los que aparece con claridad el río Cananor.   

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