Argentina se ha posicionado en los últimos años como uno de los principales destinos turísticos a nivel internacional. Lejos de ser una estadística mentirosa, el sector ha pasado a convertirse en la tercera industria del país en ingresos de divisas, desplazando a rubros tradicionales como la exportación de carnes y cereales. Sin embargo el techo de dicho crecimiento hoy lo imponen las compañías aéreas y no la demanda.
El Calafate (PP). La inversión en El Calafate para ampliar los servicios y la capacidad receptiva es perceptible a simple vista. Entre ellas puede hablarse de las obras para ampliar el aeropuerto, la capacidad hotelera que pasó de 3.597 plazas en 2004 a 6.056 a fines de 2006, la incorporación permanente de nuevos barcos para el transporte lacustre de pasajeros, las reformas que se están realizando en el área del glaciar Perito Moreno (pasarelas nuevas, servicios y asfalto), la promoción en el extranjero y Buenos Aires del destino, los megas desfiles de moda que se ven en toda Latinoamérica con imágenes de la ciudad, entre otras. Sin embargo hay una realidad ineludible: las compañías aéreas no acompañaron dicho crecimiento de manera proporcional.
Para una ciudad que crece alrededor de la actividad turística, distante a 3000 kilómetros de Buenos Aires, puerta de ingreso del turismo internacional, esta realidad es determinante para su desarrollo.
El inicio de la crisis
Después de la devaluación en 2002 el mercado aerocomercial de Argentina cayó a pique con la quiebra y cierre de diversas compañías que operaban en el país. De las siete empresas privadas que operaban hace 7 años (LAPA, Dinar, Southern Winds, Aero Vip, Laer, CATA y Aerolíneas/Austral), sólo esta última logró sobrevivir y por ende heredó la totalidad del mercado interno, posicionándose como un verdadero monopolio natural que surgió en medio de la crisis. De esta manera, el futuro aerocomercial del país quedó atado a la suerte de una sola firma.
Según argumentó gente ligada al sector en una nota publicada por el diario La Nación (21/05/2007), la crisis se desencadenó cuando "el combustible, que significa el 60% del costo aeronáutico, aumentó un 307% y las tarifas, controladas por el Estado, subieron sólo un 20%". Durante la década del 90 dicho mercado había crecido en Argentina a una tasa del 14% anual, mientras que en otros países como Estados Unidos lo hacía a un 6%.
Según datos estadísticos ofrecidos por Aeropuertos Argentina 2000 (empresa privada que administra 32 aeropuertos del país, entre los que se encuentran Ezeiza y Aeroparque), "hace 7 años volaron 439.634 aeronaves y 20.305.721 pasajeros; en 2006 fueron 328.908 aviones que corresponden a Aerolíneas Argentinas/Austral y el restante 10% a LAN, y en menor medida a Andes, Sol y LADE" (La Nación .21/05/2007). Es decir que aún no alcanzamos el promedio anual de vuelos de cabotaje de los 90.
¿Qué sucedió en El Calafate?
La realidad local fue sutilmente diferente. Del año 2001 en adelante hubo un aumento de vuelos constante hasta fines del año 2004, en el cuál se registró el record de 2.163 vuelos, que recién se estaría alcanzando para este año y que aún no ha sido superado. Sucede que, si bien el tráfico anual fue aumentando, también es cierto que se concentró en los meses de temporada, dejando los inviernos prácticamente sin vuelos. El invierno más crudo fue el 2005 con un aterrizaje de tan solo 401 naves (entre mayo y septiembre). En 2006 se repitió el índice durante el mismo período, con la llegada de 405 vuelos. Para lograr romper las estacionalidad turística de la localidad es clave revertir esta realidad aérea. (Ver infografía adjunta. Datos estadísticos otorgados por London Suply).
Este año, según afirmó el secretario de Turismo de la localidad, Daniel Salum, luego de tratativas con Aerolíneas Argentinas y Austral, "la empresa confirmó entre 14 y 15 vuelos semanales para mayo y junio". En mayo se cumplió esa cuota: El Calafate recibió 87 vuelos, es decir un promedio semanal de 21 aterrizajes. Por otro lado el funcionario municipal destacó que para la próxima temporada se espera ese mismo número, pero por día. Lo que tendría que arrojar un número de 450 aterrizajes mensuales, algo nunca visto en el aeropuerto local hasta el momento.
Demoras, reprogramaciones y cancelaciones
Estas tres palabras son escuchadas a diario en los aeropuertos argentinos. Según un informe presentado por la Secretaría de Transporte Aerocomercial, del total de 5.661 vuelos de cabotaje programados en Aeroparque entre enero y marzo de 2007, sólo 12 salieron a horario. Hubo 168 vuelos cancelados y 5.481 demorados, de los cuales 1.919 tuvieron tardanzas de 15 a 30 minutos y 816 de más de dos horas.
Lejos de desmentir esta realidad el grupo Aerolíneas Argentinas y Austral reconoció públicamente, a través de un comunicado, una demora del 67% y argumentaron que las mismas se debían a "los inconvenientes registrados por radarización e inusuales condiciones meteorológicas desfavorables". Por otro lado en declaraciones al diario La Nación, el secretario gremial de la Asociación de Pilotos, Pablo Biró, aseguró que "las cancelaciones de vuelos son por un conjunto de causales: por un lado hay falta de inversión en materiales y repuestos y no hay personal suficiente para cubrir la gran cantidad de vuelos. Como no hay disponibilidad de aviones no se cumple con la demanda".
Por otro lado Diego Sierra, presidente de la Unión de Aviadores de Líneas Aéreas (UALA), explicó al matutino porteño que "las empresas culpan a las fallas del radar por las demoras, pero no es así. Antes ya existían. Creció el turismo y aumentó la demanda de pasajes ante la poca oferta de asientos disponibles. En Aerolíneas y Austral muchos aviones quedaron en tierra por falta de repuestos, pero en el último año se fue recuperando la flota. Aunque todavía no pudo rescatarse a todos los aviones para responder a la demanda".
Lejos de tratarse de una nota de coyuntura, Portal Patagónico estará atento a la realidad aerocomercial de El Calafate, dado que es uno de los factores determinantes que acompañarán el crecimiento de una localidad que, hoy por hoy, vive en torno a los turistas que llegan del cielo.
(Planilla Excel (.xls)) Infografía Vuelos 19.50 KB