Con esas palabras definió a la construcción edilicia el abuelo Vera, que con sus 93 años es el más grande del Hogar. La inauguración tuvo lugar el 15 de Febrero en el marco de la Fiesta del Lago, pero tomó vida recién el pasado 21 de junio con la mudanza definitiva. Al confortable edificio le faltaba el color y el encanto de estas personas, que con su sola presencia riegan ternura y ya están preparando las actividades para la primavera.
El Calafate (PP). El ingreso a la calle de tierra que conduce hacia el Hogar, es la introducción a un planeta especial, casi fantástico, donde los tiempos corren distintos y lo que desborda a cada paso es la tranquilidad. Las preocupaciones del ritmo diario parecen olvidarse ahí, como si nunca hubieran existido, como si fuera otro mundo.
El nuevo hogar de ancianos es una casa gigante, con capacidad para 40 personas a pesar de que actualmente esté ocupado el 50%, donde los abuelos y las personas que trabajan a diario encuentran en sus compañeros, a sus amigos y hasta hermanos de la vida, constituyendo una gran familia.
El personal que atiende a los abuelos posee una jornada laboral de seis horas, en las cuales los vínculos sentimentales con los abuelos se acrecientan a diario y los límites van desapareciendo al compartir cada momento del día con el encanto irresistible que irradian. Por lejos son los verdaderos protagonistas por el amor que brindan, pero también porque la sensación de volver queda en el ambiente y ellos lo expresan a cada instante. Invitaciones sobran, es solo cuestión de dedicarles una hora en la que se podrá jugar al truco o escuchar historias y experiencias que están latentes a cada instante.
"Cada abuelo es un mundo, tienen sus vivencias y diferentes características según la personalidad y la movilidad que tengan" explica Luis Mancilla, el encargado del turno tarde, quien aseguró que "con el correr de los días se fueron subsanando algunos detalles del Hogar, que aparecieron cuando ya vinimos a vivir". Tienen las promesas y esperan con ansias, la llegada del transporte exclusivo para sus salidas recreativas, así también como la incorporación de enfermeros y de una ambulancia exclusiva para el Hogar. Todo está al caer, pero lo importante es conocerlos a ellos, a cada persona con sus particularidades, gustos y preferencias que arrastran desde hace años por los suelos patagónicos.
Los abuelos
Cuando un auto dobla desde la avenida en dirección al Hogar, el abuelo Manuel Mansilla (conocido como Mansillita) ya lo habrá visualizado y sabrá si es un auto particular, remis o el que transporta al personal. Con sus 78 años tiene un humor particular y comenta a cada instante que se fue de viaje a Córdoba con el Centro de Jubilados, además recuerda a la maestra Mabel Amado que "me está enseñando a escribir, porque yo trabajé desde muy chico y no pude estudiar. Fui ballenero en San Julián y trabajé cuatro años en el ferrocarril que iba de Río Gallegos a Río Turbio, ahí cargábamos los trenes a pala nomás".
Al llegar estará parado Torito, el perro de Juan Isabel Díaz Torres, con la cabeza levantada para ver quien se acerca por esos lados, no ladrará pero sí moverá la cola en señal de bienvenida para luego volver a echarse. Sentados y prestos a saludar estarán Mansillita, Marcelo Pisco y Felisario Casanova, por ahí andará dando vueltas el correntino y ex gendarme Leonardo Amarilla, junto a Luis Mauri que anda con muletas por una operación de rodilla. Lo que no faltará nunca es el mate caliente de Daniel López, que se está acostumbrando a tomarlo amargo por recomendación médica, o bien, el paseo incesante de Jorge Elías que cada tanto encuentra una silla y se sienta con las piernas cruzadas. Todo esto sin siquiera haber ingresado a la sala de estar, en la que se encuentra el televisor que no gana demasiados adeptos, salvo los sábados a la siesta cuando el programa de jineteadas los reúne para ver la doma. Lógico, si la mayoría ha caminado la extensa geografía de la región desde que eran chicos, "siempre trabajando y arriba del caballo" recordará Pisco, con su boina negra inclinada.
Apenas hay movimientos pocos habituales en la entrada, Alcira Estevarena estará atenta y pasará muy cerca, saludando cordialmente y yendo a la galería a fumar su cigarrillo. Al fondo de la gran sala de estar, se encuentra el sillón de tres cuerpos que tiene en Santiago Vera a un habitante permanente. El abuelo nacido en 1914 es el viejo pero a pesar de su dificultad auditiva (su situación que podría mejorarse con un simple audífono), se hace entender y comenta sus cruces a caballos por la Cordillera de los Andes.
Por ahí cerca andará Leopoldo Ossés que fue capataz de una estancia, quien recibe la visita de sus hijos a diario y señala que está "mejor acá que en mi casa, porque allá todos trabajan y siempre estoy solo". A su vez, Alberto Guzzini es escritor de poemas y en su momento solicitó la posibilidad de conseguir una máquina de escribir para contar la historia que viven allí. El Grupo Literario de El Calafate (representado por Dora, María Elena, Eleonora, Carmen y Rosa), visitó a los abuelos para leerles unos poemas, dejarles libros de regalo y además cumplirle el deseo a Guzzini, dejándole una máquina de escribir que ya está siendo utilizada por el abuelo escritor.
En el grupo de las damas, la abuela Lina Soncini Farina es la lectora por excelencia y adora los trabajos del escritor Wilbur Smith, prefiriendo ampliamente historias egipcias o las románticas de Escocia. Con su lento caminar pero con una dulce sonrisa que invita a sentarse, la abuela es una de las más sociables y amables.
En las mesas del comedor estará siempre, como si fuera una postal, José Manuel Miranda Villegas y su mirada perdida. Una mesa al lado pasará el abuelo Demetrio Muñoz Uribe, que es conocido por todos como Bariloche a pesar de que es chileno, que andará con la campera de siempre y haciendo chistes a cuanta persona se le acerque.
Las distintas capacidades físicas impiden poder encontrar a todos los abuelos en la sala de estar o en la galería, pero solo hay que dirigirse a la habitación 2 para que José Benjamín Oyarzo se ponga a conversar y recuerde su historia. Para el final queda el único abuelo al que llaman por el nombre y no por el apellido o apodo, es René Bahamonde que ya no puede moverse por sus propios medios y es atendido constantemente. "Está aproximadamente desde 1996, era terrible y muy enamoradizo, también se comenta que era muy mujeriego" indica Norma Paredes, Directora del establecimiento, quien además adelantó que "vamos a solicitar que el Hogar lleve su nombre, porque es el más querido por todos".
La vida de los abuelos no es para nada monótona, a su manera pasan el tiempo y se divierten con actividades muy particulares o ayudando en los quehaceres diarios. No solo ponen la mesa, también ayudan a cortarle la comida al compañero y hasta corren las sillas cuando el personal tiene que limpiar. Siguiendo con los ejemplo, el abuelo López ofició de sereno una semana en la que no estaba la persona que cubriera ese puesto, o bien, Amarilla se encargó de comprar la carne para hacer un asado y el ente recaudador fue el abuelo Díaz, bien custodiado por Torito por supuesto. Si a ese trío se le suman Guzzini y Mauri, tranquilamente podrían ser señalados como los expertos jugadores de truco que tiene el Hogar.
Actividades y paseos
Al encontrarse en su nueva casa y luego de ir haciéndola propia, las inquietudes y actividades propuestas van tomando forma y ya se estás planificando. Siempre partiendo de la base que las actividades son para los abuelos que deseen hacerlas,
porque no todos tienen las mismas ganas y gustos, con la llegada de la primavera los mismos abuelos se pondrán a trabajar en el patio interno. "Tienen ganas de hacer el gallinero y una huerta, así que estamos empezando a buscar todas las cosas para poder armarlo cuando pase el frío" comenta Paredes.
Una de las actividades preferidas por todos son las misas que les da el Padre Marcelo, además para Agosto se prevé el ingreso de 4 enfermeros que atenderán exclusivamente en el Hogar. A su vez, por intermedio del Gobernador Daniel Peralta se está gestionando la incorporación de una ambulancia exclusiva para el Hogar y un medio de transporte para las actividades al aire libre. También esperan con muchas ganas la construcción de un quincho y la cancha de bochas, siendo Septiembre el mes elegido para hacer el curso de cerámica a cargo de Mirta Paredes.
La inversión
El 15 de Febrero en ocasión de festejarse el Aniversario del descubrimiento del Lago Argentino, la Ministro de Desarrollo Social de Nación Alicia Kirchner inauguraba el nuevo Hogar de Anciano. En esa oportunidad, Portal Patagónico habló con el Jefe de Obra Fernando Silva quien señalaba que hay bastante terreno "porque está orientado hacia personas que estuvieron siempre en la actividad rural, tienen la posibilidad de plantar, armar chacras y hasta una caballeriza. Es un edificio que consta de 24 habitaciones donde comparten un baño cada dos habitaciones, además dos de las habitaciones tienen baños para discapacitados totalmente equipados, un comedor diario, cocina, una sala de estar de dimensiones generosas, tiene enfermería, consultorios y toda la infraestructura para el funcionamiento del edificio". Además el Hogar cuenta con calefacción a través de loza radiante, un mini gimnasio y lavadero.
La nueva casa de los abuelos ya está funcionando y todas las personas que quieran acercarse, pueden hacerlo sin inconveniente y no es necesario que sea solo para realizar alguna donación. El mejor obsequio que se les puede hacer, sin dudas, es el de acompañarlos y compartir un momento con ellos, en los cuales seguramente invitarán con mate, desafiarán con un partido de truco o bien se podrá charlar y conocer las historias de vida de estos jóvenes mayores de 60. Una hora en la vida de cualquier persona se escurre como agua entre los dedos, pero a ellos les alcanza para llenar sus corazones de alegría y volverse a sentir importantes.
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