Portal Patagonico
Septiembre 2007
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El fenómeno social que une a los vecinos

Existen desde 1983 pero en los últimos años se hicieron sentir en base al esfuerzo compartido, aunando criterios y persiguiendo los intereses de cada barrio. Surgieron a partir de una necesidad en común pero al participar y pertenecer, dieron forma a una organización creciente que conoce y revela los pormenores diarios de cada rincón de la localidad.

Por: Marcos López

marcos@portal-patagonico.com.ar

El Calafate (PP).  Con la explosión demográfica que vivió la ciudad, resurgió un fenómeno que nació a principios de la década del 80 pero que estuvo dormido varios años. Los hechos que las originaron en este Siglo XXI están relacionadas directamente con necesidades comunes, que sirvieron para que el vecino no sea un espectador de lujo sino que también sea parte y se involucre en los problemas cotidianos que lo afectan. En la actualidad existen once Juntas que son representadas por sus respectivos presidentes, dando vida a la Coordinadora de Juntas Vecinales que plantea antes las autoridades, los temas que abarcan e interesan a más de un barrio.

Los inicios

Los últimos 10 años representaron un crecimiento vertiginoso para el sector, siendo la unión de los vecinos la que postula nuevas ideas o reclamos. Son los de siempre, el del lado, la de la esquina, no hay caras nuevas porque comparten las mismas calles y sectores a diario, además de ser visitados por la misma realidad.
Federico De Palomera, vecino del barrio Las Chacras y uno de los representantes de la Coordinadora de Juntas, señala que todo “empezó con un proceso social real, del cual se tiene registro normativamente a partir de 1983, cuando el señor Salvador Lara de esta localidad, en su carácter de Presidente del Concejo Deliberante, dicta una ordenanza creando las Juntas Vecinales con un aspecto social, cultural y deportivo. Ya desde esa época El Calafate, que no tenía más de mil habitantes, tenía un criterio comunitario”.
Al referirse al último período en el que se han hecho escuchar con más fuerza, explica que “aparecen fuertemente las Juntas Vecinales por la necesidad de que la gente participe en las cosas comunes que les son propias, como es la falta de los servicios básicos, pero después se fue irradiando por todo un proceso que viene del pueblo que tenía la necesidad de participar”. El reconocimiento institucional alcanzado, las transforman en espacios donde se puede participar de cosas que son comunes a cada barrio, donde se conocen, expresan y postulan diferentes ideas sobre temas sociales, culturales y deportivos.

Coordinadora de Juntas Vecinales

La función principal es ordenar y organizar todas las ideas que provienen del vecino, a través de sus respectivos presidentes. La tarea no es fácil señala De Palomera, porque “cada Junta tiene sus particularidades y necesidades distintas, lo que hace todo mucho más plural, donde de acuerdo a la jerarquía de las necesidades se utiliza un criterio de gestión determinado. La idea de la Coordinadora es nuclear los criterios, opiniones y metodologías de cada una de las Juntas, para sacar una idea en común porque siempre la hay”.
El pensamiento general tiene como norte, discutir propuestas para mejorar la calidad de vida de los barrios y la gente. Entonces cada Junta trata los problemas que aquejan a su sector, es allí donde algunas apuntan a lo social o hacen hincapié en los servicios, y otras tienen a su representante como interlocutor en el transporte público de pasajeros, o bien, con el presupuesto participativo.
Así encontramos el caso de Daniel Titarelli de barrio Las Piedras, quien comentó que “como mi barrio es uno de los más viejos, tiene los servicios y no puede crecer más pero, desde que formamos la Junta hace 5 años con mi esposa, estamos trabajando con los chicos en riesgo porque no tienen espacio. Pero si hay otro barrio que necesita otra cosa, nosotros los apoyamos igual porque vimos que se armaron otras juntas, donde los vecinos que participan y se involucran son pocos, pero es gente antigua en Calafate y que tiene ganas de hacer cosas”.
Otro caso es la Junta del barrio Lago Argentino, que “la formamos en mayo de 2000 pero los 160 lotes se entregaron en 1998 y mi casa era una de las tres que había en ese momento. Pedimos los servicios y después nos encargamos de los espacios verdes” afirma el presidente Gastón Burgos. Cuando hablamos del barrio El Cañadón, el presidente Edgardo Vivas (que también es representante en la Coordinadora de Juntas) comenta que “se formó en 2003 y pasamos por los males que pasaron todos, pero somos muy unidos y somos una de las Juntas más fuertes porque siempre tenemos el acompañamiento de muchos vecinos”.
Carlos Cobelo es otro de los presidente de las Juntas, en este caso del barrio Salesiano, pero también es el representante de los vecinos en la Junta de Transporte Público. Justamente allí llevó la postura de los vecinos, para que “no se vincule el subsidio para la empresa oferente, con el financiamiento en la cartelería pública, porque es una acción que el gobierno debía consensuar con toda la comunidad y no solo con una parte” justificó De Palomera. 
Cabe recordar que la primera licitación para que alguna empresa se hiciera cargo del transporte público de pasajeros, quedó desierta. En la segunda fue la empresa TAQSA la única oferente para prestar el servicio, pero solicitó no pagar el canon anual por vehículo y, además, explotar el cobro de publicidad en la vía pública.
El correr de los años llevó a perfeccionar las formas de solicitar las cosas, automatizó la manera en que los vecinos se acercan para plantear un tema, como también permite conseguir nuevos logros. Con los años aparecieron varias Juntas y en la actualidad existen once, que representan a los barrios El Cañadón, Bella vista, Salesiano, Linda Vista, Soberana, Aeropuerto viejo, Las Chacras, Manantiales, Villa Parque Los Glaciares, Las Piedras y Lago Argentino.

Las Juntas Vecinales llegaron para quedarse y aseguran que estarán pendientes de cada necesidad del vecino, por lo menos ya constituyen un lugar donde se postulan inquietudes y fomentan acciones para su barrio o localidad. Las acciones en conjunto dieron más réditos que algunas hazañas individuales, por ello, la organización y el trabajo compartido resultan fundamentales en estos tiempos. No por nada, el dicho reza “la unión hace la fuerza”.

Publicado Lun 19 de Noviembre 2007 - 21:38 | Volver

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Los presidentes de Juntas Vecinales Carlos Cobelo, Daniel Titarelli, Edgardo Vivas y Gastón Burgos, junto a vecinos del barrio Salesiano durante la visita de Portal Patagónico. Foto: Marcos López (PP). Con Noti Cañadón, la Junta llega a todos los hogares del barrio, para dar a conocer las novedades a los vecinos. Foto: Marcos López (PP). Vecinos de El Cañadón proponiendo los nombres para las calles de su barrio. Foto: Marcos López (PP).

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