El director del establecimiento Dr. Paulo Leissa entregó una placa que permite conocer el nosocomio por dentro, saber lo que falta y adelantar próximos pasos: la sala del Cerro Calafate que se transformaría en un CIC, incorporación de personal, el nuevo hospital y el invaluable aporte de la Cooperativa Hospitalaria.
El Calafate (PP). Lo curioso de ser un lugar que todos conocen, pero pocos quieren volver, ya lo signan de manera interesante. Cuando algún virus o enfermedad aparece, se escucha la típica frase en muchos hogares: “andá al hospital”. Justamente eso hicimos, ir al nosocomio para interiorizarnos de la realidad con la que convive y de los servicios que posee.
El gran crecimiento poblacional no ha sido un aliado a la hora de poder satisfacer las necesidades en varios ámbitos, y el hospital no está exento porque “si no es el único, es uno de los pocos que no tiene una estructura acorde al crecimiento que tuvo la ciudad. Se han ido consiguiendo cosas pero no alcanza aún, es habitual que la gente espere por un turno siendo que diez años atrás no pasaba, porque se cubría la demanda de la gente con pocos médicos” señaló el Dr. Leissa quien además explicó las especialidades que se atienden en El Calafate: “tenemos servicio de pediatría, clínica médica, cirugía, traumatología, ginecología, cardiología, oftalmología, terapia intermedia, médicos especialistas en diagnóstico por imágenes y en anestesia, pero nos faltaría poder atender más complejidad”.
La estructura edilicia es uno de los puntos flacos y por ello se está gestionando a nivel provincial, la construcción de un hospital nuevo que “será muy grande y se construirá desde cero por lo que llevará por lo menos dos años hacerlo. Estamos trabajando aceleradamente porque los tiempos apremian y creo que este año debería estar en marcha la edificación”.
Los meses venideros estarán marcados por la incorporación de “un pediatra en los meses de julio o agosto, para contar con cinco profesionales en esa área, además del ingreso de siete enfermeros y de nuevo personal administrativo donde teníamos un gran déficit”.
Sala de Cerro Calafate
Tras su inauguración en diciembre de 2006, comenzó a funcionar este año con el fin de descentralizar la atención de pacientes. “Es un edificio con mucha calidad y que también tiene calidez, está funcionando muy bien y cada vez asiste mayor cantidad de gente. Todos los días concurren un ginecólogo y un médico generalista (que también trabajan en el hospital), además de la asistente social y la enfermería que son exclusivas de esa Sala. Tenemos alrededor de 40 consultas diarias, que es una buena cantidad porque solo está abierto cuatro horas con atención de médicos. Lo ideal sería que las tareas preventivas y de atención primaria, se puedan llevar a cabo ahí donde la enfermería está de 16 a 19 horas que también se utiliza para todo lo que sea vacunación”.
Las proyecciones marcan para el barrio un constante crecimiento, así lo afirman las nuevos emprendimientos en el cual “vamos agregar odontología y probablemente psicología una o dos veces por semana. También antes de fin de año es probable que se convierta en un CIC (Centro Integrador Comunitario), para eso solo le falta tener un salón grande de usos múltiples que pueda usar la gente del barrio”.
Cooperativa del Hospital
Los aportes a la hora de conseguir mejoras edilicias como de equipamiento, pueden llegar desde el Ministerio de Asuntos Sociales de la provincia, o bien, por el importante aporte que ofrece la cooperativa hospitalaria. Es un grupo de personas “que nos ayudan ad honorem y nos han permitido hacer las dos salitas de pediatría, el consultorio nuevo de odontología que se acaba de abrir y la farmacia que todavía no mudamos de lugar pero lo vamos a hacer prontamente.
También con fondos hospitalarios vamos a agregar dos salitas nuevas en el Cerro Calafate”.
En los meses venideros se llevarán a cabo las jornadas denominadas Hospital con barco, junto a la empresa lacustre Fernández Campbell, que sirven para recaudar fondos.